El mayor tugurial del planeta

 

¿Cuántos años por detrás de China está India? Me preguntaba un empresario indio, el CEO de una empresa del sector eléctrico que factura 50 millones de $ al año.

¿15 años, quizá? En realidad, él estaba comparando Bombay con Shanghai y, honestamente, veo más de 15 años de diferencia. Si hablamos de una comparativa entre el interior de China y el interior de la India, quizá incluso diría 25. Es difícil calcularlo. ¿Qué comparamos con qué? Porque son casi dos continentes. Encontraríamos comparaciones para todos los gustos e intereses. Al final son todo aproximaciones subjetivas basándonos en nuestra experiencia personal.

La raza predestinada

Me decía bromeando que el problema no es la distancia, el problema es que se alarga en lugar de acortarse. Que él estuvo en China hace muchos años y no vio tanta distancia como la que ve hoy.

Me sacó una sonrisa, pero es cierto. No es que India vaya para atrás, es que China ha ido hacia delante con una velocidad endiablada.

Y eso confirma que no hay razas inteligentes ni tontas, sociedades predestinadas a ser pobres ni etnias superiores tocadas por la mano de Dios predestinadas a dominar a las otras. Lo que hay en todo caso es territorios que toman buenas decisiones y otros que toman malas decisiones. Es un poco lo que Adam Smith intentó estudiar para escribir “La riqueza de las naciones”. Por qué hay países a los que les va bien y hay otros a los que les va mal, ¿dónde está la clave del éxito? Un tema que aparentemente se encuentra todavía en disputa, por más pruebas que tengamos a favor de una dirección u otra.

China en los años 60 logró bajar su PBI, su PIB, como dicen en España, a niveles del siglo XV. Era más pobre que la India, de hecho.

A partir de los años 80 empezó a tomar buenas decisiones y hoy en día no es que sea más rica, el PIB per cápita es incluso 5 veces mayor.

Algo han hecho muy bien unos o muy mal los otros. Obviamente, no hay una fórmula para salir de la pobreza, ¡ojalá la hubiera! Ni siquiera tomando buenas decisiones tienes la garantía de que te vaya a ir bien. Ciertamente, hay un componente aleatorio, guerras, ciclos económicos, en la antigüedad se dependía mucho de los eventos climatológicos, hoy nos afectan cada vez menos, más, eso sí, a los países más pobres. Pero, en contrapartida, nos afecta de forma más notoria la coyuntura global debido a la globalización.

La teoría del caos nos dice que si en el caos tipo I, imaginemos, una predicción meteorológica incrementa su complejidad a medida que las posibilidades se multiplican exponencialmente; el caos tipo II, una previsión económica, sería algo todavía más complejo ya que además de esa complejidad inicial, el ser humano se encuentra permanentemente alterando la realidad en tiempo real.

Lo que intento explicar es que no hay una fórmula perfecta para que te vaya bien, pero hay acciones que te colocan en peor posición y otras que incrementan tus posibilidades. Llevar mejores zapatillas no te garantiza ganar una carrera de 100 metros lisos, pero suma. Ir sin zapatillas no te garantiza perderla, pero resta. Disculpad la reducción al absurdo.

La negación a la automatización

China no inventó nada en los años 80. Hizo lo que habían hecho antes, Japón, Korea del Sur, Taiwán, Hong Kong, Singapur. No le hizo falta inventar la rueda, quizá el problema en India sea que todavía no creen en la rueda.

Os pongo un ejemplo, hay un puente sobre el mar que une la parte norte y sur de Bombay, por fuera, sobre el océano. Una gran inversión a priori positiva teniendo en cuenta lo colapsada que se encuentra la ciudad.

El problema es que el gobierno aquí está obsesionado por mantener los puestos de trabajo por encima de la eficiencia. En cada cabina del peaje coloca 3 personas, una que se acerca al coche a recaudar el importe, un cajero que lo registra y devuelve el cambio y un supervisor que se asegura que nadie comete fraude o, en todo caso, que él forma parte del mismo.

Como si de un neo-ludismo se tratara, ven la tecnología como un enemigo que arruinará al país y manteniendo esos puestos de trabajo provocan que el beneficio de tomar la autopista sobre el mar se diluya ya que el tiempo ahorrado en el trayecto se equilibra en colas interminables para conseguir pagar en la salida de este. Al final, una inversión faraónica y la vía vacía, porque es preferible cruzar la ciudad por el centro.

Es un ejemplo sólo, si habláramos de los costes de su construcción, os pondría varios ejemplos más de una toma de decisiones nefasta, siempre con criterios políticos y no de eficiencia que provoca más deuda en la ciudadanía, más impuestos y más pobreza.

Y sobre pobreza quería hablar en este episodio. Pobreza extrema.

Dharavi Slum

He podido visitar el barrio de Dharavi; Dharavi Slum en Bombay. Es el lugar donde se inspiró la película “Slumdog Millionaire”, una película única, os la recomiendo si no la habéis visto, que logró colocar este oscuro lugar del mundo en el mapa y que miles de visitantes nos acerquemos para ver de primera mano cómo es esto. La verdad es que se te cae el alma al suelo. Y hoy en día, gracias en parte a la película, ha mejorado mucho. Es curioso como uno de los lugares más lamentables del planeta pueda llegar a convertir la miseria en algo turístico, pero gracias a estas visitas ya digo, hoy en día es bastante mejor que lo que relata la película y los propios lugareños.

Slum es la palabra inglesa para definir un área de asentamientos irregulares ilegales en forma de chabolas. Tugurios le llaman justamente en Colombia, ranchos creo en Venezuela, favelas es un término que nos suena a todos de Brasil, villas en Argentina. Pues bien, quedándonos con el término más común en Colombia, el Dharavi slum se considera la mayor área tugurial de Asia y probablemente del mundo. Es una zona gigante donde viven en torno a 1 millón de personas…, y no es el único slum de Bombay, toda la ciudad se encuentra repleta, pero este por sus dimensiones es especialmente famoso. De hecho, de los 20 millones que tiene toda el área metropolitana de Bombay, más de un 40% vive en slums: casi 9 millones de personas. Claro, imaginad estas proporciones de seres humanos sin alcantarillado, sin electricidad y sin agua. El nivel de higiene es realmente bajo.

Hoy en día, el gobierno ya ha conseguido electrificarlos más o menos en su totalidad, pero el tema del alcantarillado y gestión de deshechos sigue siendo clave en la propagación de enfermedades.

El Dharavi Slum es especial porque al concentrar una zona tan grande, es una ciudad en sí mismo. Dentro del asentamiento se han ido construyendo escuelas, hospitales, comisarías de policía, etc.  Tal y como sospechaba, me contaron que no hay crímenes como los que conocemos en occidente. Son comunidades muy arraigadas donde se protegen los unos a los otros, pero lo que sí hay es mucho conflicto religioso. No olvidemos que cuando se separó India de Pakistán, bueno y luego de Bangladesh, muchos hindúes se quedaron en el lado musulmán y muchos musulmanes en el lado indio. Bombay, además, es una ciudad muy diversa con comunidades de muchas religiones. Los musulmanes son más de un 20%. Claro, hablamos de 4 millones de personas. Además, gran parte concentrada en esos asentamientos.

Cuando hay un conflicto entre un hindú y un musulmán, es fácil que escale a una batalla campal, bueno, campal no porque no hay campos, una batalla entre barrios dentro de callejones donde en muchos de ellos, caminé por algunos donde mis dos hombros rascaban las paredes en ambos lados, debías andar prácticamente de cuclillas… Eso que para mí era la aventura de un día, para los locales es el camino de vuelta a casa todos los días de su vida. El suelo estaba ligeramente encharcado porque habíamos coincidido en un buen día sin lluvias, no me quiero imaginar cómo es caminar por allí con lluvias monzónicas regando calles donde me decían que el agua se estancaba a casi medio metro de altura. Repito, teniendo que caminar de cuclillas y de medio lado para poder avanzar. Eran las zonas más extremas eso sí, había también callejones anchos con mercadillos para autoabastecerte; obviamente, es una ciudad dentro de una ciudad.

Nuevas generaciones

Los inmigrantes habían llegado hace décadas, me contaba un chaval que para su bisabuelo sí que fue una locura dejar el campo para venir a Bombay. Ellos eran del norte, de cerca de Nepal y venía a una tierra de oportunidades donde les decían que había trabajo. Se asentaron donde pudieron, primero en tiendas, después en cabañas y ahora me decía que él ya había nacido en una caseta de cemento. Su bisabuelo, mencionaba, lo pasó peor, su abuelo menos y su padre ya estaba completamente integrado. No había conocido otra realidad. Recordemos que en España hablar de bisabuelos parece inalcanzable, pero en muchos lugares de Asia y, en este caso, en los tugurios de India, las parejas se casan y se reproducen muchas veces antes de los 20 años con lo que es relativamente común haber conocido a tus bisabuelos.

Él me decía que él ya había conseguido salir de allí. Igual que su padre, no había conocido otra realidad hasta que llegó al colegio y se encontró con niños que vivían fuera del slum, que lo llevaban a sus casas en apartamentos y vio que otro tipo de vida era posible. Fijaos que no hablamos de viajar a otro país para descubrir otro planeta, que su generación, los que tienen menos de 30 años son los primeros que habiendo nacido dentro del Slum, habían descubierto que otra vida era posible en la misma ciudad y que trabajando podrían algún día tener otra vida. El testimonio era sobrecogedor.

Su padre se había negado a irse del slum incluso cuando su propio hijo le ofrecía esa posibilidad. Me recordó mucho en la película “Cadena Perpetua” cuando aquel preso que había pasado toda su vida en prisión se suicida cuando le dan la libertad porque estaba ya “institucionalizado”. Y me generó muchísima curiosidad… Por qué alguien en su sano juicio querría quedarse a vivir allí, pudiendo salir. Así que seguí indagando, llegué a algunas ONG locales y me informé sobre las medidas del gobierno para erradicar los slums y el mayor problema era ese: no quieren salir de allí. Me daban argumentos de todo tipo. La comunidad es muy fuerte y las personas desarraigadas de sus comunidades se convierten en parias en una ciudad que puede llegar a ser muy dura.

Los organismos públicos intentan construir apartamentos para moverlos, pero obviamente, pese a ser una de las ciudades más ricas de la India, el gobierno local cuenta con recursos muy limitados y ya sabemos que las estrategias top-down no suelen funcionar más aún con lo que se llegan a inflar los precios en sociedades corruptas.

El caso es que no es tan fácil como darle los mismos metros cuadrados a alguien al otro lado de la ciudad y esperar que se muevan. Muchos de ellos trabajan dentro del slum, es un área tremendamente industrial y fuera de la ley. Paréntesis: no sé si lo he comentado pero India es un país con impuestos muy altos y los negocios dentro del slum se los saltan, pero fuera es mucho más difícil. Los habitantes del slum, muchos de ellos que viven en las mismas fábricas. Poneos en situación, basureros con maquinaria…, y esta gente no sólo se temen por los costes de transporte en los que tendrán que incurrir para llegar al trabajo si son trasladados fuera del slum. Además, una vez ellos estén fuera les inquieta que el gobierno aproveche la coyuntura para cerrar esos negocios ilegales y los obligue a trasladarse a lugares controlables donde esos negocios no sobrevivirían. Básicamente, el gobierno no está sabiendo leer las necesidades y los miedos de ciudadanos y cree que sustituyendo esos metros cuadrados de tugurio por un apartamento será suficiente para obtener el sí y migrar a esas poblaciones. Y claro, la mayoría de los programas están fracasando.

Y preguntaba yo, ¿cuánto poder de negociación tiene esta pobre gente? Porque en China, saldría la ley, mañana entran las excavadoras…, y si tu abuelo se quedó atado a la cabaña formará parte de los cimientos de la nueva barriada que se construya. Y no penséis que eso acaba ocurriendo, como esa firmeza del gobierno se da por descontada, la sociedad ni se plantea la propuesta. Nadie muere porque nadie se encadena. En India sí. Y el gobierno está atado de pies y manos.

¿Por qué no se mueve a estas personas suponiendo que se hiciera por su bien? Que esa sería otra discusión. La respuesta de un funcionario local fue: «¿estás loco? Hablamos de 9 millones de votos que reaccionarán en contra de cualquier gobierno local que toque a uno sólo de ellos». No podemos hacer nada. Como en cualquier otro lugar del mundo, la primera prioridad de un dirigente es ser reelegido. Todo lo demás es secundario.

Fijaos en el círculo, impuestos altísimos que arruinan a los que viven en A, para poder financiar pisos para mover a los que viven en B, que no quieren moverse porque viviendo en la más absoluta miseria, al menos, tienen trabajo, en B…, y si fueran movidos todos esos empleos desaparecerían ante los altos impuestos de vivir en A.

Es un círculo vicioso que provoca que gente de fuera de los slums se interne todos los días para poder comprar a mejores precios ya que la economía fuera de ellos es dificilísima. Que, no lo he comentado, pero fuera de los slums tampoco es que se viva muchísimo mejor. Es la misma pobreza, pero mejor ordenada.

En fin, sé que el tema de India no genera demasiada curiosidad entre los oyentes de Lejano Este pero me pareció que tenía algo valioso que explicar y no quería dejarlo pasar. Tampoco quiero que el Lejano Este sea China y solamente China, a nivel empresarial cada vez nos dispersamos más, y… No sé si acabaré abriendo oficina en la India, pero desde el punto de vista de un emprendedor hoy quizá no, pero mañana va a ser sí o sí un lugar clave del que querremos estar informados.

Y justamente, para emprendedores que estén pensando en qué punto de su historia se encuentra India, un lugar para ir a fabricar, una clase alta muy rica para venderles lujo, ¿existe clase media? ¿La entenderíamos como una sociedad de consumo que pueda demandar productos producidos por nosotros?

Os respondo con una radiografía del país con datos que he estudiado comparativamente y que a cualquier empresario que se esté planteando aterrizar en la India le pueden servir. Para mí, ha sido muy impactante llegar a ellos y dibujan perfectamente la India que me he encontrado.

Podemos dividir el país en tres Indias:

– La primera India. Representa al 2% del país (25 millones de personas), exactamente la misma población y el mismo PIB que Australia.

– La segunda India. El 20% del país (250 millones de personas), sería como dos Filipinas juntas con el PIB de dos Filipinas también… 250 millones, vamos a decir en un país en vías de desarrollo.

– La tercera india. Correspondería con el 78% restante (más de mil millones), el equivalente a la población de toda el África subsahariana, pero con un nivel de pobreza aún más extremo.

Si eres capaz de visualizar Australia, esas dos Filipinas y toda la África negra, empobreciéndo la imagen todavía más, tendrás la foto perfecta a la que he llegado yo de India. Cada vez que lo pienso…, ¡puff! Es aterrador.

Y os dejo hoy con una frase que me tradujeron. Estaba escrita en una pared en la zona del slum de Dharavi donde vivía una comunidad que no quería ser desalojada. La traducción, aproximadamente, diría así:

«El caos siempre derrota al orden porque está mejor organizado».


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