Durante muchos años, hablar de coches chinos era hablar de imitaciones, baja calidad o marcas prácticamente desconocidas. Sin embargo, esa imagen pertenece al pasado. En apenas una década, China ha construido la mayor industria automovilística del planeta y hoy cuenta con un ecosistema de 149 marcas de vehículos, una cifra que demuestra la enorme competencia que existe dentro de su mercado.
Lo más llamativo es que muchas de estas empresas no buscan únicamente fabricar coches baratos. La mayoría compiten en aspectos como la conducción autónoma, el desarrollo de baterías, el software, la inteligencia artificial o los sistemas de conectividad. En muchos casos, la competencia entre fabricantes chinos es incluso más intensa que la que existe entre las grandes marcas tradicionales de Europa, Japón o Estados Unidos.
Sin embargo, también hay que tener presente que no todas las 149 marcas sobrevivirán. La guerra de precios que vive actualmente el mercado chino está provocando una consolidación del sector. Los fabricantes más fuertes ganan cuota de mercado mientras que otros tendrán que fusionarse, desaparecer o ser absorbidos por grupos más grandes.
Precisamente por eso resulta tan interesante conocer el panorama completo. Muchas de las marcas que hoy son prácticamente desconocidas podrían convertirse en actores internacionales durante los próximos años, mientras que otras acabarán desapareciendo antes de lograr salir de China.