Crónicas de una crisis (IV) – La corrupción vista desde dentro

 

Hoy un programa sobre cómo estamos gestionando los recursos públicos. Este viernes fui entrevistado en Catalunya Radio en una sección dedicada a la corrupción y al pago de comisiones astronómicas en la compra de material sanitario durante esta crisis y me preguntaron cuál era mi experiencia al respecto.

Debo decir que en 10-12 minutos no da tiempo a explicar todo lo que a uno le gustaría, ni exponerlo con todos los detalles, porque no es una conferencia, sino una entrevista donde más o menos sabes por dónde te van a preguntar pero no has decidido tú las preguntas. Además de la presión del tiempo, tengamos en cuenta que yo no soy un profesional de la comunicación, soy un experto en mi campo. Y de la misma manera que un buen jugador de fútbol no tiene porqué volverse un buen entrenador… No siempre lo que sabes sabes enseñárselo a los demás… O, más explícitamente, llevado a la comunicación… No siempre lo que uno sabe, es capaz de trasmitirlo en las mejores condiciones posibles.

Este podcast es, de hecho, un reto donde de manera experimental intento volcar mis conocimientos para, con todas mis carencias a nivel comunicativo, darlos a conocer a todo el que esté interesado.

Y con estas salvedades… Entremos en materia.

Más allá de fronteras y partidos

En primer lugar, me gustaría despolitizar el tema de la corrupción. El problema que tenemos politizándolo todo es que, desde el hooliganismo político, tendemos a buscar la anécdota que refuerza nuestro pensamiento previo y a bloquear subconscientemente el que atenta contra nuestros objetivos o ideales y corremos el riesgo de caer en una cámara de eco donde nos parece que somos bastante ecuánimes y nos informamos de forma muy variada pero, al final, sólo estamos escuchando lo que apuntala lo que ya pensábamos. Evidentemente, ser crítico y poner en duda lo que a uno le llega es muy saludable… Si hay algo que me enorgullece son esos comentarios que recibo a veces de oyentes que me dicen: “estoy en las antípodas de tus ideas… Pero te sigo escuchando”.

Pues bueno, para estar seguros que despolitizamos esto, o quizá lo politizo todavía más (como mínimo lo igualo), mis experiencias negativas van desde la Generalitat de Catalunya, con los dos partidos que gobiernan y es quizá donde he tenido más frustraciones, el gobierno español, otros dos partidos más diferentes y debe ser el lugar en el cual he visto más ineficiencia y la Comunidad de Madrid, que es otro partido distinto y sea probablemente es donde he visto los escándalos más grandes.

Más allá de esto, estamos y hemos estado colaborando con bastantes países… Pero quizá con la corrección que conlleva la distancia cultural, la barrera idiomática o incluso una cierta cortesía profesional de no saber con quién estás hablando no he vivido lo que sí he me ha tocado vivir en España. Y tampoco pienso que los españoles sean peores seres humanos que los demás o que en una comunidad autónoma sean mejores o peores, simplemente es donde más experiencias estoy teniendo, donde he profundizado más… Básicamente, por resumir, esto como siempre digo un tema de incentivos. Y en las compras de material, ves mucho dinero pasando por delante de ti y cuesta mucho mantenerte fiel a tus principios.

La entrevista de la discordia

De qué hablé en la entrevista? Pues un poquito de todo esto… Lo que pasa es que uno de los puntos que toqué parece que ha desencadenado algunas consecuencias y me gustaría seguir ahondando en ello. Se trata de Acció, que es como una oficina de apoyo a empresarios catalanes que tiene sede en diferentes países y se usa como equivalente del ICEX a nivel estatal para estas cosas que hacen estas oficinas: organizar misiones comerciales, darte algún tipo de apoyo en tus viajes, ir a ferias de manera grupal, dar charlas sobre temáticas empresariales… En fin, estoy definiéndolo lo más objetivamente posible, como se definirían ellos… y me voy a reservar lo que yo pienso de estas oficinas porque aunque se me salga la cadena y suelte todo lo que pienso… Después cuando editase el podcast lo borraría para mantener un poquito las formas, porque estoy seguro de que no queréis escuchar al tipo desatado sino al analítico. Sí, en ocasiones me auto-censuro.

Básicamente lo que dije en la entrevista es que las oficinas chinas de Acció, igual que las del ICEX, se están quejando de que su propia administración no los usa, de que les piden precios y luego se enteran por la prensa de si se ha hecho o no la operación, de que están infra-utilizados, de que se han ofrecido a ayudar y los ignoran, de que están frustrados, etc. Y al final, en este caso, el gobierno de Cataluña prefiere interactuar con empresas privadas desde Barcelona que con su propia oficina en China. Repito, pasa lo mismo con España y el ICEX y con otras comunidades y Estados. Simplemente, aquí tengo más experiencia y os puedo dar datos más precisos.

Y esto abre varias derivadas:

Primera derivada: por qué cuando yo me ofrecí en Acció en Barcelona a realizar controles de calidad de forma gratuita me contestaron que tenían el servicio cubierto, pero en sus oficinas en Asia me dijeron que no? Hay alguien llevándose comisiones? Hay alguna empresa que trabaja directamente con Acció en Barcelona y que “puentea” a las oficinas de Acció en China? Quiero pensar que no, que es inacción, algo que debería hacerse mirar una agencia cuyo nombre significa acción… Porque la sensación que dan es la contraria, de total inoperancia. Claro, la alternativa como digo es que haya alguien llevándose dinero. En cualquier caso, siguiendo el principio de Hanlon: “No atribuyas a la maldad lo que pueda ser explicado por la estupidez”.

Existe una tercera explicación que me han ido contando los propios miembros de Acció. Hay dos partidos en el gobierno catalán. Uno controla sanidad y otro es el que lleva Acció y, de puertas a fuera, pelean con la oposición, pero de puertas adentro… Compiten entre ellos. Y claro, la parte de sanidad no le quiere pasar los pedidos a Acció, porque igual que en la comunidad de Madrid o en el gobierno central, hay una pelea por quien se lleva las medallas y quien se come los marrones. No sé, si os vale esta razón, fantástico. A mi me la explicaba un español justo después de criticar al partido único chino y la falta de transparencia que provoca. Y lo que le dije es: “Si son verdad estas batallitas personales entre partidos, estamos dándole la razón a los chinos”.

Segunda derivada: Por qué a los empresarios catalanes o españoles se les dice que tienen una oficina en China que les apoya en sus compras… Si cuando la propia Generalitat o el estado español necesita hacer unas compras en medio de una crisis… No usa a su propia oficina y prefiere intentar contactar con empresas privadas amigas? Nos podría decir el Estado que empresas son estas tan fiables como para confiarles pedidos de decenas de millones de euros en un momento de crisis?

Son esas empresas las que el Estado nos debería presentar cuando vamos a realizar compras en China y no una oficina llena de becarios en los que ni ellos confían. Es más, estas empresas, en las que están confiando… Deben ser muy buenas, porque en algunos casos se han creado ayer por la tarde y en pocos días ya tienen un pedido de 30 millones de euros… De verdad, quiero conocerlos!

Ironías aparte, el mensaje en esta idea es: Si no confían en sus propias oficinas en China cuando compran en China, por decencia, dejen de presentarla como la oficina que me puede ayudar a mí, cuando tengo un pequeño proyecto y necesito apoyo. Si al final estas oficinas son un gasto de dinero estéril, ciérrenlas! Y me sabe mal porque algunos de los chavales que tienen en China son buena gente, no pretendo que pierdan su trabajo… Pero repito, si ustedes mismos no confían en ellos, si es que los tienen frustrados, avergonzados de su propio país… Dejen de engañarles a ellos, dejen de engañar a los contribuyentes manteniendo oficinas inoperantes y dejen de engañarse a ustedes mismos. Porque a las primeras de cambio, cuando ha llegado el momento de la verdad, han salido corriendo a buscar ayuda (o comisiones) al sector privado.

El ánimo de lucro y las leyes económicas

Un par de aclaraciones, con respecto al sector privado. A mí me parece fantástico que un empresario se lucre. Y que se lucre en una crisis, más! No tengo ningún problema con ello. No voy a entrar en el tema del control de precios porque es algo de primero de economía, pero como es tan anti-intuitivo te echas a todo el mundo en contra, pero por resumirlo… Los precios son indicadores, son luces en el camino que nos permiten asignar recursos de manera eficiente. Los precios nos dicen dónde invertir y dónde no… Si el gobierno piensa que el importe que se paga por una mascarilla es excesivo, en todo caso que las compre y las reparta entre los sanitarios o las personas que no puedan acceder a ellas, pero una ley de precios máximos sólo genera escasez.

Si yo compro mascarillas en China a 30 céntimos y puedo venderlas en Francia a 2 euros o en España a 1 €, dónde pensáis que las venderé? Alguien cree todavía que el dinero tiene patria o bandera? Lo que sucede con precios altos donde hay emprendedores que hacen dinero es que más y más empresarios asignan recursos a ese sector hasta que el precio se va normalizando, porque cada empresario nuevo que entra, coloca stock de productos en el sector y es la competencia la que hace bajar los precios. Os explico esto porque cuando hablo de corrupción y de estos pedidos millonarios de mascarillas y tests, parece que es un pecado ser empresario y cobrar y para nada. Repito, cuantos más empresarios entren debido a esos precios altos, más competencia habrá y más rápido bajarán los precios. A quien le interesan los precios controlados son a las empresas amigas del Estado que viven de subvenciones y que quieren eliminar cualquier tipo de nueva competencia.

Y os cuento mi experiencia personal. Yo me ofrecí a realizar controles de calidad de forma gratuita… Y cuando le llegaba a un empresario y le decía, — escucha, yo esto lo estoy haciendo gratis… Si tu también pudieras conseguiríamos salvar más vidas… — Me miraban con una cara! Y más de uno me dijo, —Adrián, tú haz lo que quieras, es admirable, pero yo vivo de esto—.

Y sí, es cierto. Puedes pedir que te lleve en coche al trabajo a cualquier amigo, excepto a tu amigo taxista. A él, no se lo puedes pedir. Él se dedica a esto. Y los amigos no se tienen para hacerles perder dinero.

Todo esto, para deciros que no estoy en contra de los empresarios, ni del trading, ni de los oportunistas, ni de los busca-fortunas… Me parece fantástico. Lo que no me parece tan bien, son las comisiones que se están pagando. Iré analizando en futuros episodios los escándalos más grandes de esta crisis pero para que os hagáis una idea: Esa noticia de El Mundo donde se decía que el gobierno estaba pagando las mascarillas FFP2 a 3,55 € y las comunidades a 2,5 €. Obviamente, era una noticia para deslegitimar al gobierno… Pero de nuevo, despolitizando esto, esas mascarillas cuestan entre 1,10 y 1,20. A día de hoy, y hay variaciones… Quedaos con que es un precio muy cogido con pinzas, pero cuando me preguntaron por esta noticia en la radio, el precio que yo tenía era ese. 1,20 €.

Si es que el gobierno central está comprando un 300% del precio pero es que las comunidades a un 200%. Que sí, que el Estado es el más inútil de todos, a quien le consuele bien… Pero es que, como dije en la entrevista: “la comisión en un pedido así, se mide en centésimas! Céntimos de €! Si puedes subirle 6-7 céntimos, un 5%… Has hecho el pedido de tu vida. Puedes estar ganando un millón de euros en un pedido… Y os hablo de 6 céntimos. Y lo que estamos viendo es que se ha comprado esto por 1,20 y se le ha vendido al estado por 3,55 euros. Haced números, es una auténtica barbaridad.

Repito, que en un empresario se lucre me parece correcto. Cuanto más dinero gane significa que más productos le ha hecho llegar al público, que es lo que nos hace falta… Pero lo que estoy viendo no tiene nada que ver con un vendedor ofertando su mejor precio y un comprador beneficiándose de ese producto. Lo que he vivido, son administraciones irresponsables comprando a precios completamente fuera de mercado y empresarios recién llegados, imagino que de manera coaligada… vendiendo morralla a precio de oro. Porque esa es otra, para ganar un céntimo más, se han rechazado pedidos certificados de proveedores con cara y ojos colocando en el mercado productos mediocres o incluso defectuosos. Es decir, estás ganando 20 millones de euros en un pedido de 30, te vas a retirar… Y vas a retirar a tus hijos y a tus nietos y no te tiembla el pulso para degradar el producto para ganar un céntimo más?
De hecho, es muy fácil diferenciar a un cliente que le va a vender a un privado y un cliente que le va a vender a la administración. Sólo hay que ver el precio final que te piden que pongas en factura. Cuando no tiene ningún sentido… Cuando, como digo, la comisión en lugar de ser de un 0,5% o un 2% pasa a ser de un 30%, un 80% o cualquier otra barbaridad… Sabes seguro que quien paga es el estado. Ningún privado pagaría ese precio. Así de frustrante está siendo todo.

Por cierto, a las pocas horas de mi entrevista… La gente de Acció en Barcelona estaba ya enviando un e-mail con la transcripción a las oficinas de China para ver quién había hablado conmigo. Quién era el topo!
Entrevistaron ayer al Vicepresidente de la Generalitat y negó todo categóricamente, bueno… Categóricamente, nervioso, no sabía dónde meterse el pobre. Curioso que si lo que cuento me lo he inventado, no sé con qué propósito… Por qué en tiempo récord estaban contactando con sus oficinas en China para ver quién había hablado conmigo? Bastante revelador, verdad.
Me llamaron ese mismo día de varias oficinas, también de fuera de China para felicitarme… Y para decirme que pese a que hubiera puesto en peligro sus puestos de trabajo, ya está bien… Y alguien tenía que contarlo! Me gustó una frase que me dijo un amigo: «Si el mismo esfuerzo y toda esta rabia que están poniendo en estas pocas horas para encontrar quién ha hablado contigo, lo pusieran para mejorar los procesos… Qué útiles podríamos ser en esta crisis».

Y sí, pensé que hablando de todo esto, alguien se avergonzaría y se intentarían mejorar los procesos. Pero no, todo el esfuerzo se pone en taparlo todo.

En fin, os lo sigo contando en un próximo episodio.

Por cierto, un 10 para Catalunya Radio, un 10 porque dije que iba a hablar de esto, que iba a criticar entre otros a la Generalitat… Y me consta que Mónica Terribas conoce a los miembros del gobierno catalán, imagino que con algunos incluso tendrá amistad… Y vamos, no es que no se me censurara es que me decían: “si tienes algo que contar, adelante”. Diría es que es de los pocos medios españoles donde puedo decir eso. Y estamos hablando de la radio pública oficial de Cataluña. Después de tanta crítica a lo público, por ser justos, una felicitación y una luz de esperanza para el optimismo.

Desde el lado político, ya me han dejado claro que estoy vetado, ya lo estaba antes. Me decía una periodista del equipo de Catalunya Radio que me faltaba guanxi con las autoridades españolas y catalanas… Que todo el reconocimiento que tengo en China para trabajar con el gobierno me falta con las instituciones de mi país. Y sí, nadie es profeta en su tierra y siempre he estado fuera de ese entorno de empresarios que se benefician de la colaboración con el estado… Y ahora, pues… Os podéis imaginar! Pero bueno, también me da libertad para poder contaros lo que voy viviendo. Porque ningún gobierno nos contrata pero las empresas amigas que se llevan los contratos y que necesitan el mejor servicio posible, esas sí lo hacen. Así que tenéis Lejano Este para rato, con mis visión, mis carencias, mis sesgos que obviamente los tengo y es saludable que me los critiquéis cuando sean evidentes, intentaré seguir contando las interioridades de las compras de productos sanitarios en China.

Y os dejo hoy con un proverbio chino:

欲盖弥彰
«Mientras más trata de encubrirse, más desnudo se queda.»


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1 comentario en “Crónicas de una crisis (IV) – La corrupción vista desde dentro”

  1. Hola Adrián. Escribo desde Barcelona, España.

    Te considero un buen comunicador y pareces ser una gran profesional. No obstante, normalmente no me agrada lo crítico que pareces con España y el mundo occidental en general (esa palabra de «eurocentrismo» me irrita bastante), mientras que sueles tener parabienes para Asia y, especialmente para China; quizá sea porque al final te has casado con una mujer china, vives allí…en fin, que algo de objetividad se pierde debido a esas circunstancias. Lo habitual es que uno prefiera y defienda la cultura de sus raíces, ya que en otro caso es un renegado (u otra palabra que no se me ocurre ahora mismo). ¿A caso los chinos? no son «cerrados» y cuadriculados? Podrías utilizar la palabra «chinocentrismo» en alguna ocasión, así parecerías más imparcial. Creo que ellos les resulta prácticamente imposible entender a los occidentales.

    Por otro lado, comentar que a mi personalmente me caen bien, ya que por las experiencias que he tenido con ellos puedo decir que son trabajadores, luchadores, honrados y no se meten en problemas. No conozco datos sobre que hayan pillado robado a ninguno, lo que no se puede decir de otros colectivos de inmigrantes.

    Sobre lo que comentas concretamente en este podcast solo puedo decir que me resulta vergonzoso y demuestra que en este país estamos a años luz de donde deberíamos estar, especialmente en lo relativo a lo político. Me parece que has demostrado gran valentía con tus declaraciones en la radio y en el podcast, ya que siempre hay un riesgo de que algo así se vuelva contra uno en un futuro. Por ello te doy mi reconocimiento y mis felicitaciones y, por supuesto, aquí tienes un oyente para rato.

    Gracias y un saludo,
    Daniel

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