Pandemia de prohibiciones

Desde algún tiempo atrás (meses, años), llevo explicando en diferentes medios que China no hace sino lo que a cualquier gobierno le gustaría. Claro, no es demasiado políticamente correcto decir en antena en según que países que la dictadura comunista no hace más de lo que a tu político en tu pulcra democracia representativa le encantaría hacer. Que en Europa (u occidente) se va aprobando de manera sibilina lo mismo que se hace en China pero con algunos años de retraso. Retraso que se usa para cuidar las formas y ver cómo evoluciona lo que va aprobando China.

Es decir, China es básicamente un campo de pruebas perfecto porque su legislación le permite explorar en terrenos que jamás aceptaríamos nosotros. Algo así como tener un Guantánamo donde practicar procedimientos que en nuestro territorio no sólo estarían prohibidos sino que además los consideramos inmorales.

Pero, como las fronteras son esas líneas mágicas que el ser humano ha pintado en los bosques y nos dicen que hasta este árbol es ilegal hacer esto pero de aquel árbol para allá ya se puede… Nos viene bien poseer enclaves en el extranjero o en su defecto países que practican lo que a nosotros nos gustaría e ir mirando de reojo cómo les va mientras nos indignamos mucho.

Las cámaras en las calles de China eran terribles porque nos espiaban en la vía pública. Poco a poco las vamos asimilando en todos los países. El control sobre los datos que nos lleva a querer eliminar el cash para tener controlada cada transacción de un individuo… Parecía terrible cuando lo presenta China pero, qué bien suena debidamente argumentado en países nórdicos. Leyes mordaza, para no discrepar o más recientemente no compartir fake news. Porque la ley mordaza la imponía la derecha, que lo lleva en los genes eso de atragantarse con las opiniones ajenas, pero la izquierda? Criticando las fake news cuando ellos mismos desde el poder no dejan de generarlas.

Y así, podríamos hablar horas y horas sobre ejemplos de elementos de control que un día fueron tildados de barbaridad totalitaria y ahora nos los van colando entre la comida como quien le da la medicina al gato.

¿Importando imposiciones?

Ya no nos acordamos, pero en los primeros minutos de partido, nos parecía una aberración que China coartara la libertad de los individuos en Wuhan, aislando una ciudad entera. «Pobres chinos que tienen que sufrir el dictado de unos políticos a los que se les va la cabeza. “Qué pena! Cómo van a comer si los secuestran en casa y no les dejan salir a trabajar”.

Decía John Stuart Mill que toda idea pasa por tres etapas: la ridiculización, la discusión y la adopción. Es una frase que siempre me acompaña y en esta ocasión fallé y no la supe aplicar al coronavirus. Pero acostumbra a ser infalible. Cualquier cosa por excéntrica que parezca que se adopta en China y se ridiculiza en occidente, cuidado porque pronto se empezará a discutir.

Ahora es difícil recordar lo que pensábamos antes de la pandemia porque ya es lunes, ya conocemos los resultados de los partidos y hoy todo el mundo acertaría 15 en la quiniela; pero os imagináis a un país europeo confinando a sus habitantes sin que lo hubiera hecho antes China?

Posiblemente, el derecho más fundamental del ser humano después del derecho a la vida es el de libre circulación. Cómo puede conculcar el estado un derecho tan básico? Y no entro en si es por nuestro bien, etc. Lo que hablo es de la legitimidad del gobernante  para quebrantarlo; que no lo olvidemos, mira con un ojo la pandemia y con otro las encuestas. Ya digo, a toro pasado parece evidente, pero en aquel momento en el que sólo pensábamos en atender a mítines políticos, manifestarnos e ir a conciertos y fútbol… Con China cerrada hasta las trancas, imaginad cómo hubiera sido si China hubiese llevado a cabo medidas más a la sueca: Distanciamiento social, mascarilla y poco más. Hubieran España o Italia tenido las agallas para confinar a su población? Nunca lo sabremos, mi apuesta es que se hubieran buscado mil alternativas antes que esa.

Tengo pendiente un episodio sobre la imposición del hijo único porque me parece un caso sensacional de esfuerzo y sufrimiento sin parangón en la historia de la humanidad y que en realidad no es más que una estrategia de control poblacional, extremadamente criticado por occidente… Ya que es cierto, atenta contra otro derecho fundamental que es el de la libre reproducción pero, que al ritmo que va la humanidad (aunque ahora hay estudios que dicen que no llegaremos a los 20.000 millones de habitantes, tengo mis dudas)… Decía que al ritmo que va la humanidad me parece que va a ser algo que tarde o temprano se va a poner sobre la mesa a nivel mundial. Con más o menos tacto, más o menos garantías, salvaguarda de derechos… Sí sí, en China se aplicó en el peor momento de su historia, equivalente al S.XV europeo, con un nivel económico, educativo, etc. Realmente bajo y en medio de una pandemia infinitamente mayor que la que tenemos ahora. El hambre. No morían miles de personas cada año, morían millones.

Recordemos la frase de John Stuart Mill: «toda idea pasa por tres etapas: la ridiculización, la discusión y la adopción”.

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Vale, una vez introducido el tema, recordáis cuando China era un gobierno dictatorial porque nos prohibía Google, Facebook y compañía?

Pues ahora ya no lo ridiculizamos, estamos en fase de discusión… Previo a la adopción. Hemos pensado que no estaban tan equivocados los chinos con aquello del control de los datos, y que vamos a empezar a prohibir apps chinas.

Y nos prohiben TikTok! Que bueno, yo la verdad soy usuario nivel iglesia católica. Lo abro un domingo de cada diez… Y sólo presto atención porque a alguien de la familia le interesa… Pero es que si nos prohiben Wechat, la cosa cambia.

Es la app más importante de cualquier persona en China. Me he cansado de promocionar Wechat quebrantando sistemáticamente un principio fundamental en mi vida que es “cobrar”, así que no les voy a hacer más publicidad gratuita… Pero es algo que va a trastocar la vida de muchas personas.

Paréntesis: Esto lo cuento con una información muy limitada, quizá mañana Trump se levanta, como dirían en mi pueblo de Huesca “ha chirau la lluna”, todos somos amigos y este episodio pierde validez. Ya digo, estamos en la fase de discusión… Y quizá no se llegue a la de adopción y este baneo de apps chinas se quede a la altura de la pared aquella con la que Trump pretendía ponerle puertas al campo. Veremos.

No soy experto en política americana, no sé de quién depende algo así, pero a lo que nos tiene acostumbrado Trump es que a todo lo que no es competencia del congreso, no tiene un coste económico alto y es extremadamente populista, se acaba llevando a cabo sí o sí.

Claro, la situación me lleva a lo de siempre. Vengo del futuro y esto ya lo he vivido. Los que transitamos por China somos expertos en VPN’s que es básicamente (para que lo entendáis los que no sepáis de que se trata) un sistema por el cual tu dispositivo no sabe en que lugar en el que te encuentras y te deja acceder a casi cualquier app, web o lo que sea… Esto no es del todo así, porque hay webs que te bloquean si llegas a través de un VPN, pero bueno… Digamos que con una vida digital muchísimo más engorrosa, hay soluciones.

Copiando lo malo

Lo que no nos imaginábamos es que en el año 2020 EEUU estuviera por iniciar una carrera para igualar a China en todo lo malo. Cuando llegué a China y vi que no había apenas obesidad, pero de repente los veías a todos locos por pasar el domingo en el nuevo Mcdonald’s que abría por primera vez en la región… Pensaba, jo, con la cantidad de virtudes que tiene América y los copiáis en lo peor. Pues, igual. Los estadounidenses podían imitar la forma de cocina de los chinos, todo hervido, con más verdurita, y sin tanto pan o hidratos más allá del arroz o los fideos, pero no. Han decidido copiar a los chinos restringiendo el software que les hace la competencia amparándose en un tema de protección de datos.

Casualmente, Instagram abre un servicio muy parecido al de TikTok en estos días. Recordáis cuando a Baidu lo llamábamos el Google chino, a Weibo el Twitter chino, etc.? Recordáis cuando China se dedicaba a prohibir aplicaciones extranjeras contras las que le era imposible competir bajo las leyes del mercado? Que pena ver a un país como EEUU que en su día fue cuna de libertades, cayendo de esta manera. Verlos haciendo lo que hacía China hace casi 20 años. Me decía Alfredo Sánchez en Twitter: “un imperio en decadencia y otro en pleno nacimiento”. Pues más allá de cualquier fanatismo, que no lo tengo y la palabra imperio me da mucho miedo… Venga de donde venga, sí parece este o muchos otros gestos una prueba de ello.

Qué soluciones tendremos? Descargar las apps antes de entrar en el país? Hacer como hacemos los que vivimos en China y tener una segunda cuenta en otra localización para poder acceder a apps ilegales en el país de la primer cuenta. Ya he comentado lo de las VPN’s pero… Tendremos que ir con cuidado de que no nos registren y encuentren una app ilegal en nuestro móvil?

Me parece interesante el debate sobre cyber-seguridad, data, etc. E igual que con las pensiones no ha nacido el líder con las suficientes agallas como para pagar el coste político de decir que el sistema está quebrado, que era una estafa piramidal de libro y abrir una discusión que costará décadas y mucho sufrimiento solucionar… Con el tema de los datos de las personas, que sólo puede ir en aumento y va desde un reporte continuo de todos nuestros movimientos, encuentros, transacciones hasta quién sabe, datos médicos sensibles, predicciones de enfermedades futuras o incluso en algún momento de pensamientos futuros como en la película Minority Report, me parece que sólo Trump podía tener el atrevimiento suficiente como para decir, «hasta aquí!” Una pena que ese coraje no vayan acompañadas de sentido común, serenidad y buena voluntad.

La verdad es que preferiría que el debate lo hubiera abierto el presidente de Canadá, Nueva Zelanda, países nórdicos, etc. Pero desgraciadamente esos estados con dirigentes mucho más mesurados, pueden convivir eternamente con el elefante en la habitación y al final, para desencallar una partida de ajedrez a priori inacabable abalanzándose sobre la mesa y tumbando todas las fichas del tablero sólo un Trump, o un niño de 6 años te funciona.

La hipocresía occidental

Decía que quizá un primer ministro de un país “secundario” me hubiera gustado más para liderar el tema porque sí me preocupa que me espíen en general, pero me resulta bastante hipócrita que el país que más tiempo lleva espiándonos, ahora abandere el camino hacia la libertad personal. El país que más ha invertido en tecnologías de espionaje, probablemente más que todo el resto de países juntos, que cuenta con un mayor número de satélites, aviones espía, bases militares internacionales, espías en sí mismos, el país que ha controlado todas nuestra tecnología durante décadas. No quiero desviarme en ejemplos locales anecdóticos pero en España recuerdo la polémica de los aviones espía de la CIA que se dedicaban a trasladar presos, vete a saber quien, pasando por suelo español trasladando presos (vete a saber a quién!) sin dar ninguna explicación… Eso es EEUU, y por el momento China está lejísimos de ello. Que un dron pueda bajar en cualquier lugar del mundo invadiendo jurisdicciones ajenas y ejecutar a una persona molesta sin juicio previo es algo que sólo ha conseguido hacer un país. Ni entro ya en el tema de las armas nucleares para no repetirme.

Es ese país el que de repente abandera la defensa del planeta ? Un tipo que uso los datos que Facebook tiene sobre nuestra personalidad y preferencias para impactarnos con anuncios personalizados y muchas ocasiones contradictorios entre ellos… Para alterar la democracia y ganar unas elecciones, es quien ahora nos va a defender de China.

Cuál será el siguiente paso? Que Europa también prohiba estas apps chinas? Porque más allá de que si es peligroso para la seguridad local también debería prohibirlas… Es que en la próxima reunión familiar de la ONU, la OTAN o la que sea que se os ocurra donde uno manda y los demás obedecen alguien le pedirá amablemente a los miembros del club que o hace lo que él le dice o dejamos de ser amigos. Y Europa, además de ser un cúmulo de incompetentes pusilánimes sin personalidad ni opinión, es sensacionalmente débil. Porque EEUU no necesita que toda la Unión Europea esté de acuerdo… Sólo que se desquebraje mínimamente. Alemania o Francia podrían intentar un frente común pero en cuanto Holanda, Irlanda, Luxemburgo… Un par de países pequeños, los que sean, pacten algún tipo de beneficio con EEUU para argumentando en pos de la seguridad nacional prohibir esas apps… La voz común de Europa se desmorona.

Pero si, como es sabido igual que con las bombas nucleares, la única experiencia que tenemos en el uso fraudulento de nuestros datos de manera masiva y extremadamente relevante es la victoria de Trump en las elecciones americanas a base de espiar nuestros registros de Facebook, debería Europa prohibir FacebookFacebook y todas las demás claro. Porque que el escándalo de Cambridge Analytica fuera hecho público no significa que no se estén dando otros. Prohibimos todo lo que viene del extranjero?

Porque la autarquía es aparentemente la apuesta de Trump (parece mentira que algunos lo tilden de liberal cuando lo único que vemos es intervencionismo y decisiones dictatoriales en contra del comercio). En ese escenario empezamos por que sólo se comercialicen apps creadas en tu propio país y no tiene límite… Porque, Cuando los vehículos sean auto-conducidos y  sea todo electrónica y estén controlados por un satélite, haremos lo mismo? Sólo coches con tecnología nacional? Cuán segura será una casa con todos los elementos IoT si ésta está controlada por empresas americanas? -No exageres Adrián! Y si está controlado por Huawei? Toda tu casa? Ahí sí te preocupas, verdad? Cómo nos cala el marketing americano! Os acordáis de la película “Yo, Robot” de Will Smith… Os imagináis el robot que cuida de vuestra abuela con software de algún país sospechoso?

Aquí me sale mi vena libertaria y pienso, que te hace pensar, en el caso de usar sólo productos locales, es mejor estar controlado por tu gobierno que por un gobierno extranjero? Por qué le debemos fidelidad a estos? Me recuerda cuando la gente iba a la guerra por su rey y en realidad si perdían, el nuevo rey iba a tratarlos de manera parecida. Ninguno les prometía bajada de impuestos o anular el derecho de prima nocte. Ahora defendemos una bandera con la misma inconsistencia argumental con la que antes moríamos por nuestro rey.

Pero, suponiendo que nuestros políticos tuvieran unos valores formidables y fueran una especie a preservar y dijéramos, vale, yo de este tipo me fío y de Trump no. E imaginemos que en unas décadas ya tenemos las lentillas estas de Black Mirror que almacenan en la nube todo lo que vemos para poderlo revisar después, incluyendo situaciones escatológicas, consumo de sustancias ilegales, adulterio o lo que sea que practiquemos con regularidad en la intimidad de nuestra alcoba… Nos fiaremos más de nuestros políticos que de los políticos de fuera?

Y es que da la sensación de que vamos de cabeza a la autarquía. Cuando parecía que nos estábamos por fin globalizando!

Y ese es un decorado en la que probablemente Trump se vea cómodo… Ya os digo aquí que es dañina para todo el mundo, nadie gana, pero sí es cierto que países como EEUU o China lo lleven mejor ya que son relativamente autosuficientes. Ahora, no se si Bolivia, Portugal o Japón… Por poner ejemplos heterogéneos, llevarán bien eso de vivir cerrados al exterior.

Preferimos un mundo sin apps o uno con apps que nos espíen. Con algunas excepciones, creo que esa es una respuesta individual, no colectiva. Y la evidencia empírica es clara; cuando nos dan una app gratis (mejor dicho, sin coste monetario)  cuyo único requisito es firmar unos términos y condiciones larguísimos… Tardamos 0,1 segundos en clicar y aceptar. Podemos prometer ser muy celosos de nuestra intimidad pero según el concepto de preferencia revelada… Claramente valoramos más el beneficio obtenido que la renuncia a nuestra intimidad.

Quizá somos tan irresponsables que sí necesitamos un estado que regule por encima de nuestras decisiones y coarte nuestras libertades porque nos hemos probado incompetentes en el ejercicio de nuestra libertad. Es lo que defienden los amantes del intervencionismo. Como somos todos seres inmaduros con mentalidad frágil, necesitamos un ente superior que decida por nosotros. Y ese ente (lo que llamamos estado), lo dotamos de más y más poder y lo dejamos a cargo de Donald John Trump. Un plan sin fisuras.

El poder jamás se cansa de acumular poder, que en China quizá son más honestos y van de cara… Porque lo pueden hacer todo de manera autoritaria. En occidente, lo que nos pase es en realidad culpa nuestra porque, según presumimos de nuestro sistema político superior, ello debería hacernos más responsables del resultado que en lugares donde no pueden decidir.

Cierro hoy recordando a un oyente que llamó indignado a un programa de radio en el que me entrevistaban preguntando cómo podía parecerme tan interesante China si aquello era una como una distopía Orwelliana. Mi respuesta fue que me parecía interesante porque China no era algo ajeno que eventualmente desaparecía, China nos explicaba y nos explica, hoy,  cómo iba a ser nuestro futuro.

Os dejo, con un proverbio chino

“Los acontecimientos venideros proyectan sus sombras delante de ellos.”

 


 

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