¿Podrá China duplicar su economía en 15 años?

En un artículo del Financial Times ¹, el reputado professor Michael Pettis mencionaba que China pretende duplicar su PIB en 2035, es decir, en 15 años, y que para ello tendría que llevar su deuda del 280% del PIB actual al 400% del PIB. El título exacto que usa Pettis es que es el plan de Xi Jinping es un delirio.

Bueno, ahora entro en el artículo porque hace un análisis muy interesante, me parece que merece algunas puntualizaciones pero fijaos que la frase de partida ya tiene muchísimo jugo.

Antes de nada, advierto, no es mi intención rebatir todas y cada una de las afirmaciones del artículo. Algunas son coherentes y, para ser justos, el artículo dice muchas cosas. Me quedo concretamente con lo que se descontextualiza en redes sociales para criticar a China.

Para empezar, lo de llamar al plan delirio o fantasía como si el presidente chino estuviera mal de la cabeza me resulta cuanto menos osado. Explica en el artículo, esto equivaldría a crecer un 4,7% de media anual. Si queréis hacer el cálculo vosotros, cualquier número al que agregáis un 4,7% de manera compuesta, justamente se duplica después de 15 operaciones, en este caso, años.

Yo personalmente, y aquí coincido, lo veo difícil (os lo explico en plata, en el artículo tenéis una explicación más académica si queréis profundizar).

Los límites del crecimiento

China ha tenido crecimientos de un 8, un 10 o un 12% hace no tanto, pero como vengo explicando desde hace muchos años (de hecho, es un tema que en el podcast he tratado varias veces), es muy fácil crecer a estos niveles incluso sostenidamente cuando eres un país pobre, emergente, donde hay muchísimas oportunidades y no tanto cuando ya tienes una economía madura.

Es decir, indudablemente China va a crecer cada vez menos de lo que lo ha venido haciendo, ahí coincido con el profesor. Ahora mismo está en el 6-7% anual, veremos porque el Covid también alterará mucho las cifras, pero este número tiene lógica que disminuya como digo por la propia evolución del país.

El ejemplo de economías maduras, Europa, son países que crecen al 1, al 2%, cuando lo hacen al 3 es que van muy muy bien… Y al 4 es que van como un tiro. No es lo normal, salvo que se trate de un rebote después de un año de mucha caída.

En este sentido me parece bien el análisis que se hace en el artículo, también digo que estaría bien que fuéramos tan inteligentes en nuestros análisis con China cada año cuando salen en medios las típicas noticias de que China se hunde porque crece menos que el año pasado.

Señores periodistas, tomen nota, llevan más de una década anunciando el fin del mundo porque simplemente no entienden que ningún país puede sostener crecimientos de un 10% por el simple hecho de que esas subidas tan salvajes enriquecen el país, esas inversiones hacen madurar el mercado, disminuyen las oportunidades y se reduce el crecimiento. Es el círculo lógico por el que pasan los países.

Predicción imposible

Bien, aceptamos que va a haber una desaceleración por la propia lógica natural. China no es ya aquel lugar donde escupías al suelo y crecía una flor, ahora en muchas provincias es ya un mercado extremadamente competitivo ( las provincias que vive/visita el extranjero medio, queda siendo generosos al menos la mitad país por descubrir).

Pero es cierto que por muchísimas razones, políticas, económicas, de diversificación, de plan B en el extranjero, etc. A un empresario chino le puede convenir más crecer en Myanmar que en Guizhou y con el nuevo tratado RCEP, esto va a suceder todavía más con lo que, es cierto, es difícil que China mantenga unos ratios de crecimiento tan altos.

Bien, ¿Pero cuánto va a crecer si no crece un 6 o 7%? Un 5 durante algunos años, un 4 después, un 3 después… No lo sé. Estudiando economía entre los profesores más reputados no he encontrado ninguna clase de futurología con lo que probablemente sea culpa mía por no haber buscado bien.

En cualquier caso, comprándome también un boleto de lotería, un 4,7% me parece un número ambicioso, no fantasioso… Si acabaran creciendo un 3,5% o 4% de media… ¿Se habría demostrado lo que decía el profesor? Que el presidente de China estaba mal de la cabeza por pronosticar un 4,7? Un poco exagerado me parece.

No sé si lo que se pretendía politizar el artículo para viralizarlo… en medio del conteo electoral americano.

Quizá Pettis piensa que se va a crecer una media de un 1% anual. Si su bola de cristal le dijera esto, entiendo que llame fantasioso al presidente chino. Ya lo digo ahora, no especialmente por él ni por este artículo, incluso si acertara, sería una mera coincidencia… Estos economistas que te dan datos a 15 años vista y te apuran hasta el segundo decimal, está pidiendo a gritos un abrazo.

No sabemos ni cómo vamos a salir de la pandemia, en fin, para mí hablar a 10 o 20 años, es ciencia ficción. Tengo visado por 2 meses en Tailandia, me encantaría anunciaros el precio del petróleo en 5 años pero, más allá de 8 semanas me cuesta predecir si usaré o no calcetines.

Argumentos falaces

El profesor Pettis utiliza un argumento bastante interesante: calcula cuanto se ha endeudado china para llegar donde estamos, lo proyecta en el tiempo y nos dice: «para alcanzar el objetivo de duplicar el PIB, la deuda China pasaría de un 280% del PIB a un 400% del PIB y eso llevaría al colapso».

No entro en el análisis técnico donde Pettis habla de las fases de crecimiento de una economía de ahorro e inversión que me parece certero, lo que pongo en duda son sus paralelismos con Japón o Brasil, ya que como él mismo dice China en ese tiempo duplicó cuatro veces su economía, algo que no sucedió en sus otros ejemplos.

Es decir, los datos que aporta son correctos, pero sus datos no dicen lo que él nos cuenta o lo que a él le gustaría que dijeran.

Para empezar, esto de llevar al colapso parece una afirmación muy gratuita. No sé que significa colapsar, es un término cualitativo y prefiero centrarme en análisis cuantitativos, pero dejando a un lado el término, el argumento me parece una falacia non sequitur en toda regla.

Si China ha crecido x con una deuda y, para crecer 2x necesitará una deuda 2y. ¿Por qué digo que es un non sequitur? Porque no necesariamente el crecimiento está debido a esa deuda. Es más, para algunos, aquí ya entramos en ideología, China no crece gracias a la inversión pública sino a pesar de la inversión pública ya que ese dinero no sale de la nada sino de extraerlo previamente de los sectores más productivos.

Crecimiento bajo el paraguas del capitalismo

Económicamente, China es un país capitalista, muy capitalista, con un gobierno que se autodenomina comunista, se percibe en el exterior socialista y que realiza políticas más bien keynesianas. Una vía de tren aquí, un puente allí… Nada de sanidad gratuita ni locuras europeas impagables.

De cara a la galería, el gobierno chino sí cree que la economía del país depende del plan quinquenal y de dónde se inyecten los fondos públicos aunque en la trastienda todos somos conscientes de que mejores años de crecimiento se han dado, con una economía ultra-neoliberal, un peso de las políticas públicas nulo, un estado social inexistente y un plan quinquenal que, honestamente, no movía la aguja del termómetro.

Ahora sí, una vez ese capitalismo extremo ha hecho crecer el país, el estado recauda, cada vez recauda más y ese plan quinquenal si agolpa empresarios alrededor de Beijing que viven del BOE chino.

Quizá el profesor cuya carrera también se ha desarrollado principalmente en Beijing, ha vivido en primera persona el efecto capitalidad de la que es con diferencia la capital con más inversión pública del mundo, quizá está ligeramente sesgado y piensa que sin inversiones públicas no hay desarrollo.

Quizá yo esté sesgado al no haber vivido en Beijing y me esté basando en la evidencia empírica de que cuando Beijing no existía en el recorrido de ninguna persona que quisiera entender el crecimiento chino, fue la inversión privada la que desarrolló el país.

En cualquier caso, quedémonos con el razonamiento. El crecimiento depende de la deuda, por tanto 2x de aumento necesariamente llevará de 2y de deuda.

Pronósticos con datos caducados

Hago un paréntesis, a principios de siglo se decía: “el crecimiento chino depende de la manufactura con lo que la economía china colapsará cuando ya no pueda exportar más… Porque el planeta tiene un límite».

Y el análisis cuenta toda la lógica del mundo, se non è vero è ben trovato porque no podíamos inventar otro EEUU u otra Europa para poder duplicar exportaciones. Pero fijaos que todas estas predicciones parten de una carretera recta para poder proyectar. Vamos conduciendo mirando por el retrovisor… Y sí, mientras todo se repita, podemos conducir así, podemos predecir la carretera sin mirar hacia delante… Pero en cuanto haya una curva, nos estrellamos.

Es decir, con los números de 2004 o 2005, voy a pronosticar que pasa en 2025 duplicando la producción china y ceteris paribus, dejando todo lo demás igual… Me sale que China colapsa.

Fijémonos que es como si compráramos acciones de una farmacéutica y dijéramos, si ellos inventan la vacuna y dejo todo tal y como está hoy, las acciones se van a multiplicar por 1 millón, porque serán los únicos, y de aquí a 100 años mis nietos seguirán rentabilizando mi inversión.

Como si el resto de jugadores se quedarán inmóviles y todavía peor, sin pensar que a medida que vayas vacunando, vas gastando… vamos a decir consumiendo a tus clientes… Más allá de considerar que eres el único, no puedes hacer cálculos pensando que tienes 7500 millones de clientes hoy y sigues teniendo los mismos dentro de 10 años después de haberlos vacunado.

Es decir, tu interacción con el mundo modifica el mundo y por tanto tu predicción sobre el valor de bolsa de esta empresa además de muchos otros errores no considera las condiciones dinámicas de la economía.

Bien, los que pensaban a principios de siglo que China colapsaría 20 años después cuando ya no pudiera exportar más a EEUU y Europa, no entendían que en 2025 África, Latinoamérica o Asia no serían los mismos… Y ahí, hace más de una década China empezó a abrir rutas de comercio para desarrollar esos mercados.

Y el segundo error en esa predicción estática fue pensar que China tras una serie de décadas vendiéndole al mundo sería la misma. Que aquel país pobre, manufacturero seguiría siendo pobre, y todos aquellos trabajadores con sueldos crecientes, toda aquella inversión no estaba modificando a la propia china.

De repente, empezamos a escuchar ya a posteriori… Mercado interno. Y digo a posteriori porque estos hombres del tiempo que para la semana que viene prevén sol, sol intenso con algún que otro nubarrón, o incluso cielo parcialmente tapado o muy tapado en algunos sectores con posibilidad de chubasco en zonas eso sí muy concretas… Es decir, de las 7 u 8 posibilidades que hay te dicen 6 y cuando pasa la séptima y nos cae nos cae un chaparrón, fue culpa claro de una borrasca que era impredecible a priori. Pues de eso hablamos, de impredecibilidad.

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Otros ejemplos de ese dinamismo que altera profundamente los puntos de partida es la carrera es la carrera espacial o militar. Cuando analizábamos a China en los ’90 quizá no pensábamos ver en 20 o 30 años una bandera China en la luna o ver al país como una potencia militar temible.

China es diferente

Podemos proyectar un crecimiento de China basándonos en la evolución de Japón o Brasil como hace Pettis… No se me ocurre una comparativa más equivocada, cargada de tópicos, degradando a China a un dragón asiático más, que fueron los que siguieron la estela japonesa o a un BRIC de la vida como si fuera a hundirse cuando baje el precio de una materia prima.

No, no hay ninguna comparación válida porque el mundo nunca ha vivido una irrupción como la de China pero estudiando la historia, sí me sorprende como cuando EEUU antes de las guerras mundiales rellenaba el formulario de candidatura a nuevo hegemón mundial, el resto del planeta, en especial los europeos, seguía peleándose por el arancel del cacahuete pensando que el mundo se decidía y se iba a decidir siempre en algún lugar entre Londres y Berlín.

China no es un BRIC, no es un emergente, ya mueve fichas en el tablero, de hecho, ya mueve más fichas que EEUU y limitar las opciones de crecimiento a lo que ha hecho Japón… Me parece desacertado.

China podría, por ejemplo, empezar a invadir territorios cada vez que nos números no le cuadren; no sería el primer país que lo hace. No digo que sea deseable, digo formas de crecer hay muchas y China ya no es sólo la fábrica del mundo aunque nuestro eurocentrismo no nos permita ver más allá de nuestro ombligo.

Volviendo al artículo, asociar crecimiento de PIB a aumento de deuda me parece una teoría interesante, bajo mi punto de vista incompleta, igual que lo era asociar incremento de PIB a aumento de exportaciones en el primer mundo o variación de PIB a envejecimiento poblacional.

Cada experto busca la métrica definitiva sobre la que escribir una tesis… Todo cuenta, algo de todo ello habrá y cuando suceda todos diremos… Ves, tal como dije ha pasado esto.

Bajo mi punto de vista, podemos debatir si la roca de la montaña cae por el viento, o cae por la escasa oposición de los matorrales, por su forma circular, algo de todo ello hay, también hay quien te dice que cae por el brillo del sol… Quizá llamadme loco, cae por la fuerza de la gravedad, pero cuando llegue abajo todos se apuntarán el tanto, incluso aquel que lo asoció al brillo del sol. Dará igual que la premisa fuera errónea, su previsión fue acertada.

No sé si los números de Xi Jinping son fantasiosos, si están muy equivocados o si están un poco equivocados, por ahí andará la cosa, lo que he aprendido desde que estoy en China y desde antes es a no apostar contra China.

Cuando no sabía de esto y me dedicaba a leer a pseudo-expertos, periodistas, etc. Vaticinaban el fin de China cada año. Desde 2006 ya me decían que llegaba tarde, que la burbuja inmobiliaria iba a explotar pasado mañana, que la bolsa tal, que la deuda cual, que el partido se venía abajo… De hecho me dedicaba a escribir un artículo cada año el mismo, en febrero coincidiendo con el año nuevo chino y las cifras económicas ya conocidas del año anterior donde, ya digo, repetía: “hay dos cosas inmutables todos los años en China, las fiestas de año nuevo y los artículos de expertos occidentales anunciando que China está a punto de quebrar”.

Nunca apuestes contra China

Os cuento una anécdota personal… Yo empecé mi andadura empresarial en Madrid hace ya casi dos décadas.

Me dedicaba a comprar artesanías por todo el mundo y venderlas en España, ahí empezó mi afán de viajar, de coleccionar maravillas, de explorar más y más… Me gustaba tanto lo que compraba, que cada vez que lo vendía sentía que perdía un poquito de mí. Como si vendiera mi alma a plazos.

Poco a poco descubrí verdadero tesoro no era aquello que compartía con mis compatriotas, el verdadero tesoro eran aquellas experiencias únicas, que costeaba vendiendo esas joyas que traía conmigo de vuelta.

Recuerdo una conversación con un proveedor brasileño, un hombre mayor que siempre me daba consejos muy sabios. Tenía un producto que me encantaba, unos pendientes de coco únicos, sensacionales. Me los quitaban de las manos; un día decidió dejar de venderme.

Y discutiendo con él… Os hablo del año diría 2004, le dije: “no me quites el aire, es mi producto estrella”. Y él me contestó: “Hay chinos vendiéndolos ya, olvídate, donde entran los chinos es mejor salirse”.

Yo contaba con esa inteligencia ilimitada, esa verdad absoluta que sólo te da la juventud y le ofrecí incluso quedarme con su negocio, el producto que tenían los chinos era más barato pero no tenía ni punto de comparación. También había vietnamitas, indios… vendiendo un producto similar más barato ¿Por qué no competir? Él, lo entendí años más tarde, me perdonó la vida, con un consejo que me ha acompañado desde entonces: “nunca apuestes contra China”.

Pero, cuando eres joven y te sientes inmortal, no ves límite a tus habilidades y no hay rival que de miedo. En aquel momento, me propuse que si no podía competir contra los chinos, competiría con los chinos.

Si eran tan buenos me iba a convertir en uno de ellos o como mínimo iba a conocerlos desde dentro. Busqué un mapa, si China producía coco debía tener algún tipo de zona tropical, encontré la isla de Hainan hice las maletas y hasta hoy.

Otro día os desarrollo más la historia, tampoco creo que os interese demasiado, la idea aquí es, más allá de la rabia que nos produzca que alguien sea mejor que nosotros, en lugar de competir, cooperemos.

Eligiendo socio

China perderá algún día, que duda cabe. Cuanto más crece y más gana más aumenta su ego y por tanto más posibilidades hay de cometer un error. Al final, cualquier gobierno es un socio en tu negocio. Un socio que se autoinvita, se lleva la mitad de beneficios, eso sí, nunca aparece cuando hace faltar poner dinero… Por eso siempre aconsejo elegir bien a tu socio.

Pensar que tu único socio posible es el que te ha propuesto la naturaleza es una visión muy limitada de las posibilidades que tenemos los seres humanos. Raíces tienen las plantas, nosotros tenemos piernas. Quizá has tenido la suerte de aparecer en el mejor lugar del mundo, fantástico; quédate ahí si es eso es lo que decides tú.

Pero decídelo tú. En cualquier caso, donde vivas no tiene por qué ser el lugar donde emprendas o no tiene que ser el lugar donde emprendas todos tus negocios; estamos en el siglo XXI.

De cara a elegir socio en tu próximo negocio, si me seguís en este razonamiento, elijamos bien. Tampoco sé si China es el mejor socio o el socio al que confiárselo todo. Una cosa que siempre repito es que me dan mucho miedo los empresarios que se enorgullecen de no haber fallado nunca, de ser infalibles porque el ego les nubla, les empuja a duplicar la apuesta incluso cuando las sensaciones y las cifras no acompañan y siempre me da la impresión que el primer proyecto que les vaya mal los sorprenderá conmigo dentro.

En ese sentido, poner todos tus huevos en China, mal. Diversifiquemos, abramos negocios con diferentes socios.

Conclusión, no digo que China no vaya a fallar, no pueda cometer un error, o al final no crezca tan poco como dice el profesor Pettis, digo, que la predicción que hace me parece analizable, bajo mi punto de visa errónea o incompleta pero defendible y que tiene la suerte de que puede llegar a cumplirse incluso si el desencadenante que él defiende es erróneo.

Lo voy a dejar aquí, me iba a meter en el tema de la deuda, porque si habéis estado atentos… (Algunos me decís que usáis el podcast para dormiros… No sé si tomármelo como un halago o una crítica), digo, si habéis estado alerta a alguno le habrá saltado una alarma durante el episodio, ¿Cómo? ¿China tiene una deuda de un 280% del PIB? Hombre, ¡ya estamos salvados! ¿Eso quiebra ya no?

Vi a muchos celebrando ver la casa del vecino ardiendo, con el artículo, de hecho os pregunté si queríais que hiciera un episodio sobre el tema y esto es lo que ha animado a ello, pero quería primero presentar la tesis del profesor y el tema.

En el siguiente episodio hablamos de si con un 280% de deuda sobre PIB, sólo mirando este dato, que aviso ya, es correcto, China está en las últimas o goza de uno de las economías más y mejor saneadas del planeta. ¿Qué opináis? Si sólo os diera este dato y sin considerar nada más, sin considerar que es China, imaginad que hablamos de Nueva Zelanda o de Portugal, sólo fijándonos en esta cifra… ¿Diríais que hablamos de un país viable o inviable? Os lo cuento en el próximo episodio.

Si estáis suscritos al FT os dejo el link en las notas del programa y también lo paso a formato pdf para patronos de Lejano Este por si le queréis echar un vistazo.

Y os dejo con proverbio chino que explica bastante bien esa decisión de dejarlo todo y adentrarte en territorio desconocido a aprender.

«Conoce a tu adversario y conócete a ti mismo, y vencerás en cien batallas»

 ¹Artículo FT: https://www.ft.com/content/8cc6f95e-89c2-4bf3-9db3-eafd481f1f37 

 

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