Sinofrenia, otra enfermedad que llega desde China

Hoy, si me lo permitís, una pequeña crítica al periodismo. Al profesional y también al pseudo-periodismo que hacemos todos en las redes sociales.

Las noticias desde China nos desconciertan. Coged ese “desde” con muchas pinzas. La verdad es que nos llega absolutamente de todo.

Es el problema de intentar sintetizar un continente desconocido que nos afecta tanto en una porción tan pequeña del tiempo que tenemos para informarnos. No podemos saber de todo y necesitamos conceptos rápidos, resumidos, fáciles… Aquella racionalidad limitada de la que hablábamos en un episodio anterior.

Los extremos del sensacionalismo

Resulta realmente difícil estar bien informado. Además, tenemos que de alguna manera simpatizar con el comunicador. Porque si éste que informa bien tiene unas ideas políticas diferentes a las mías, quizá lo elimino para recrearme en mi cámara de eco que repite conceptos en la línea de mis ideas preconcebidas.

Y decía, desde China nos llega de todo. Verdades absolutas de gente que no ha pisado nunca China, de personas que quizá viven físicamente en China pero mentalmente en Júpiter porque intenta pasar de puntillas ante todo lo que amenaza su superioridad cultural. Esa gente que ya usaba el gel de manos mucho antes de que llegara la pandemia. Y no hablo de los políticos que van corriendo inmunizarse después de cumplir en su foto con un inmigrante, hablo de esos expertos, que en cuanto salen del primer mundo chino y llegan a un lavabo de pueblo, recuerdan por qué la vida en Shanghai es maravillosa.

Luego está que el periodismo, que no busca noticia, busca retenerte unos segundos hasta el siguiente anuncio. Y para ello han de calcular muy bien lo que te ofrecen. Es la regla del 5%. De un 100% de noticias que acontecen, sólo nos impacta el 5% más negativo y el 5% más positivo. Es lo que llamamos sensacionalismo. Y esa búsqueda de la sensación puede estar en los dos extremos, el bueno y el malo. Ahí ya, depende de la línea editorial de cada medio. Que el IPC en Suecia pase del 0.5% al 0.8%… Es una noticia que no conmueve. Que el responsable de la epidemia en España se haya ido a surfear, estéis a favor o en contra, es sensacional (en el sentido estricto del término).

Y no nos equivoquemos, no es que haya periodistas partidistas, gente subjetiva o personas malvadas que intentan manipularnos por el mero hecho de recrearse en su malicia… No. Es mucho más simple. La mano invisible de Adam Smith en su máxima expresión. En realidad lo que hay es una selección natural entre periodistas que saben cautivar a su público y los que se pensaban que esto iba de informar, que en su segundo año como becarios mueren y desaparecen. Y el público anti chino es infinitamente mayor que el pro-chino. No entender por qué hay más noticias contra China que a favor es no comprender por qué el Marca le dedica 20 páginas al Real Madrid y una esquinita al Málaga.

Lo «malo» vende más

Y es que aunque hubiera la misma cantidad de mundo pro-chino o anti-chino, seguiría vendiendo mucho más la prensa que nos cuenta lo malo. El miedo, es la puerta de entrada más rápida a nuestro cerebro y por tanto es tremendamente más monetizable.

Pero todo esto es especialmente trascendente en China. ¿Por qué? Porque si ya de forma natural cuesta informarse, hay desconocimiento, choca lo que nos llega, etc. Imaginaos si alguien hace una selección de noticias extremas para posicionarnos en contra de algo.

Recuerdo hace 9 o 10 años en una ciudad de 300.000 habitantes que era la capital más cercana de la aldea donde vivía, un sitio pequeño pero completamente urbano… Nadie se dedica a la agricultura aunque a veces pensemos que fuera de las ciudades de 8-10 millones de habitantes todo es campo. De repente vi pasar a un hombre con un burro e intenté grabarlo con el móvil. Mi pareja entonces me reprendió por dar una mala imagen de China. Y me decía: “Es que si enseñas eso la gente pensará que eso es la realidad aquí”. Y tenía razón. Creo que nunca más he vuelto a ver un burro en una ciudad de ese tamaño o superior, quizá sí pero en todo caso es cierto que ha sido algo completamente excepcional. ¡La noticia está en lo excepcional! En ese 5%.

Ahí también entendí a los periodistas. Pero claro, los oyentes que jamás han estado aquí leen ese 5% y se imaginan que el otro 95 es igual, después te explican la realidad china que dan ganas de tirarse un par de veces seguidas por la ventana. Leía el otro día a alguien argumentar convencidísimo en defensa de la educación española que fuera de las ciudades en China los colegios no tienen luz.

No entré a explicarle la cantidad de colegios que he visitado en zonas “pobres», las veces que habré ido a recoger a mis sobrinos al cole. Da igual, no iba a convencerle. No tiene sentido ponerse a comparar equipamiento, modernización, etc. Seguimos pensando que el standard Europeo es el correcto para medirlo todo. Lo dejé en un: “me sorprende la cantidad de escuelas que habéis visitado en zonas rurales para hacer tal afirmación”.

Nunca se sabe, quizá sí ha estado en muchas escuelas sin luz, tenga una porción de razón; China es muy grande. Siempre digo que cada extranjero vive su realidad aquí. Que dos personas pueden contarte realidades opuestas y estar ambas en lo cierto. ¿Los Europeos son trabajadores? ¿Son puntuales? ¿Son altos y rubios? ¿Son buenos jugando al Rugby? ¿Son pro-comunistas? No lo sé. Podríamos diseminar a 100 vietnamitas por toda Europa y después de un año nos darían 100 descripciones radicalmente diferente de los Europeos.

Pues China es 3 veces más grande y aunque habitualmente llamemos “chino” a cualquier asiático de ojos rasgados… Sólo en China hay una infinidad de razas, idiomas, culturas… En fin, la únicas veces que parece importarnos la multiculturalidad china es si defendiéndola podemos atacar al gobierno chino. En el resto de ocasiones, aplicamos reduccionismo, una zancada corta en temas que requerirían un estudio bastante más riguroso.

En mi caso, sobre todo en esos años en los que viví en la fábrica (parte de una aldea muy pequeñita). He visitado colegios muy humildes, nunca encontré una sin luz. Si es cierto, que por ejemplo nosotros hemos hecho donaciones en la escuela muy pobre en Qinghai, a orillas del Tibet. Si os paso las fotos de esa escuela, sustentan lo que decía esta persona y ya tenemos carnaza para alimentar el mito 5 o 10 años más. No es para nada la realidad China pero de nuevo, es algo muy noticiable por su sensacionalismo.

Es como el tema de los niños trabajando en fábricas. Igual que siempre digo que es más fácil encontrar a un niño trabajando en una fábrica en España que en China, estoy seguro que es más sencillo encontrar una escuela en un barracón o en un contenedor en España que en China, pero da igual, seguimos con la visión de la China de hace 40 años… Y los periodistas de hoy en día siguen manteniendo el relato. Como digo siempre, compran nuestros equipos de fútbol, nuestras empresas, son el turista más esperado, llenan nuestras universidades de estudiantes, nos superan tecnológicamente (no las empresas, ¡las personas!), pero seguimos pensando que viven encima de los árboles.

La noticia está en la excepción

Siempre me pregunto, cuando hay un asesinato de género, si un extranjero que vea las noticias en ese momento se quedará con la idea, de que en España los maridos matan a sus mujeres habitualmente. Si alguien intentara dar una imagen de España así, nos rebelaríamos. En una charla que di para empresarios en Bogotá me decían que lo entendían perfectamente, porque el mundo sólo conocía de ellos los cárteles, y les daba mucha rabia que el tipo más célebre del país fuera Pablo Escobar. Y eso que con Colombia compartimos cultura, idioma, etc. Imaginad la distancia con la realidad si hablamos de China.

A veces para contradecirme, me soléis mandar noticias que argumentan lo opuesto. Recordad que estáis en el 5% de sensacionalismo, no en el 95% de realidad. Que encuentren un sótano en Foshán con 200 chinos cosiendo camisas, no es que sea noticia en España, ¡es que es noticia en China! Y es noticia porque no es lo habitual, ni siquiera algo poco común, es completamente excepcional. Por eso es noticia. Igual que es noticiable en España que una escuela tenga a sus alumnos en barracones que se inundan cada vez que llueve. Si fuera lo normal no sería noticia. No sé si se entiende el argumento.

Pero da igual, continuaremos imaginándonos una China medieval porque eso provoca mayor comodidad en nuestro cerebro.

Hay una película maravillosa “El último bailarín de Mao” (bueno, maravillosa si sois unos frikis de todo el tema Chino, sino es un peñazo de película) donde se enseña una escuela en aquellos tiempos, os podéis imaginar, parece el siglo XIX en España y un niño pregunta: “¿Cómo es el capitalismo?”. Y no recuerdo bien la respuesta pero el profesor dice algo como: “Es un lugar horrible, repleto de sufrimiento, es el terror”. Y claro, lo dicen desde la miseria más absoluta y te despierta compasión.

Me da la sensación de que al ritmo que van Europa y China, un día nos superarán en PIB per cápita, pero como en mi pobreza mando yo, en mi pobreza mental, seguiré pensando: “estoy sin empleo, no tengo con qué alimentar a mi familia, en un país que está en la UCI pero al menos somos demócratas… Vivir como los chinos tiene que ser lo peor”.

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Toda esta introducción para hablaros de la sinofrenia. ¿De qué se trata?

Desde hace aproximadamente una década, ha aumentado la cantidad de información que nos llegan desde China.

Si siempre explico que el crecimiento de China en 40 años ha sido tan increíble que ha provocado desequilibrios en el país, porque no todos los sectores son capaces de modernizarse a la misma velocidad… Y con las noticias sobre ellos ha pasado algo similar. De no oír nada de ellos a tenerlos permanentemente en los informativos, hemos provocado una serie de desequilibrios importantes en el contenido.

De manera “aparentemente» espontánea, hemos empezado a percibirlos como una amenaza.

Y con un poquito de sentido crítico, reflexionad: ¿Qué tipo de noticias escuchamos sobre China? Salvo algún avance tecnológico (que ya resulta imposible ocultar) coincidiremos en la mayoría de lo que nos llega es negativo. Y si profundizamos todavía más llegaremos a una conclusión verdaderamente interesante. Lo que Tom Orlik bautizó como esquizofrenia hacia lo chino. La sinofrenia.

¿Dónde la vemos presente? En noticias negativas opuestas, en apariencia contradictorias entre ellas, pero que asimilamos sin apenas ponerlas en duda. Esa creencia simultánea de que China va a colapsar y a la vez va a conquistar el mundo. Por un lado nos cuentan que hay un burbuja inmobiliaria, que es un país desigual, que el partido comunista cada vez cuenta con más oposición, que sus números económicos están manipulados, que tienen una deuda oculta altísima, que es prácticamente milagroso que el país se aguante en pie y por otro lado se nos dice están comprando todo el planeta, que van a conquistar el mundo y que tenemos que hacer algo para detenerlos.

Pasa lo mismo con el tema comunista/capitalista: “son lo peor de los dos mundos”.

La contradicción de la democracia

Os dejo en las notas del programa un par de titulares que nos deja Trump: «si Biden gana, China tomará el control de EEUU1” y «traerá el caos y el socialismo a EEUU2«.

Es apasionante como los defensores de la democracia son las personas más antidemócratas que te puedes echar a la cara. Fijaos bien en el razonamiento.

  1. China es el mal porque no es un país democrático.
  2. EEUU es el bien porque defiende la democracia y puedes elegir.
  3. Entre las dos opciones que puedes elegir, una nos traerá a China que es el mal y la otra soy yo.

El chiste se cuenta solo.

Pero no quería basarme en las incongruencias de los demócratas que te dan a elegir entre “o una dictadura o yo”, sino en la contradicción de los argumentos. Sinofrenia llevada al extremo. EEUU es la primera potencia del mundo y el supuestamente mayor garante de la democracia pero, todo se sostiene con pinzas porque si gana uno de los dos que participan todo se vendrá abajo. Pues si no supiéramos que China son los malos y EEUU los buenos… Daría la sensación que el sistema chino es bastante más fiable.

En qué quedamos, ¿China lo hace todo mal, son los malos, no les puede ir bien con ese régimen comunista que tienen? ¿O son tan poderosos que si algunos de nuestros compatriotas «votan mal»… Se nos viene abajo el tenderete y un país que hace 40 años era uno de los lugares más pobres de la tierra va a tomar el control de nuestro país? Así se inició la guerra civil española. Somos demócratas, pero si no gano yo seremos Rusia, así que para que no seamos eso mejor me levanto en armas que eso de votar está sobrevalorado.

Yo el paralelismo lo veo claro. Si pudiera hablar con Trump se lo sugeriría porque si China va a controlar EEUU, a lo mejor con un golpe de estado lo solucionas. Y te conviertes en un dictador para evitar ser China. Por el bien de la democracia, siempre.

Más casos de sinofrenia

El coronavirus ha estado plagado de ellos. Primero los chinos eran unos totalitarios que habían encerrado a una ciudad entera prohibiendo sus libertades. Luego habían sido unos irresponsables que llevaron el virus al mundo.

Primero habían silenciado a los doctores que decían que el tema era muy grave, cuando apenas tenían datos y se les había venido encima algo que no podía preverse, pero nosotros, uno o dos meses después de que se anunciara como grave en China, aún pasábamos del tema y lo minimizábamos. Por un lado el sistema médico chino (que es de pago) es un desastre en comparación con el español, pero cuando obtienen números mejores que los nuestros están manipulados porque quién se iba a creer los datos chinos… Finalmente claro, llega un momento que el relato se vuelve insostenible porque ves macrofiestas en Wuhan y entonces ya sólo nos queda decir, claro, crearon el virus para exportarlo al mundo.

Porque al principio lo habían generado al comerse un murciélago, con las 50.000 noticias humillantes sobre China y cómo se alimentan (faltó ponerle nombre y apellidos al ejemplar que lo inició todo), nos enseñaban el mercado, la silla y hasta los cubiertos del lugar del crimen y cuando ya no podíamos criticar más la alimentación china, nos venía mejor pensar que se creó en un laboratorio.

Algo será verdad, en algún momento. Y nos dirán ¡Ves! Estaba claro. Pero por ahora les hemos condenado por 500 pecados distintos.

En fin, a la vez que justifican que China sea de los pocos países que vaya a salir en positivo de la crisis, con conspiranoia, aún leo en según qué lugares que los chinos son tan pobres que se tienen que comer hasta los murciélagos. ¿En qué quedamos?

Esa es la idea de la sinofrenia. O todo le va mal y dan lástima, o todo les va bien y nos van a arrasar.

Escojan una línea crítica con China y sean un poquito coherentes.

El proyecto crece

Y hoy me quería despedir con un par de noticias.

La primera es que está idea de la sinofrenia me he empujado a abrir un canal de Youtube, se ha retrasado todo debido a mi «exilio» en Tailandia pero bueno, en cuanto vuelva y organice mis tiempos y mis obligaciones…  Tengo la idea de sacar ese canal y analizar con videos cortos esta esquizofrenia hacia lo chino que vemos en los medios; os iré informando.

Y la segunda, es que tenemos cuenta de patreon. Es patreon.com/adriandiazmarro y bueno, llevo tiempo dándole vueltas…

  • En primer lugar porque algunos lleváis tiempo preguntándome cómo colaborar y fortalecer el programa, por otro lado algunos me hacéis muchas preguntas y me encanta, intento contestarlas todas, creo que seguiremos con algunos programas de preguntas y respuestas con Álvaro para darle salida a algunas, pero cada vez son más, me lleva mucho tiempo y quiero priorizar. Algunos me preguntáis pequeñas cosas que no me importa responder, otros me pedís ya consejos o incluso videoconferencias para explicarme vuestros proyectos y aquí si sobrepasamos una barrera ya que éste es un servicio que ofrezco de manera profesional, así que la manera de gestionar todo esto va a ser a través de Patreon.
  • El segundo punto era éste, más allá de las personas que quieran realizar pequeñas aportaciones, quiero ofrecer un par de servicios profesionales. Esas sesiones uno a uno mensuales donde ofrecer mi acompañamiento en vuestros proyectos a modo de mentorías y también la creación de un grupo de mastermind, donde de manera ya digo grupal, 6-8 personas nos reunamos mensualmente para volcar dudas, ideas, técnicas de negocio, darnos soporte, etc.
  • Y la tercera razón que me ha llevado a abrir esta cuenta es porque esto creciendo, nunca pensé que llegaría a tener la audiencia que te tengo ya, que para otra gente será muy poquito pero para mi es algo enorme y me estoy planteando mi futuro profesional y la verdad es que me gustaría dedicarle más tiempo a esto, a comunicar, quiero profundizar también en las colaboraciones que hago con universidades y medios, pretendo dar esa batalla de las ideas, me sorprende ver cómo se realizan debates sobre China “cinco contra nadie” o en todo caso se monta un hombre de paja llevando a un ciudadano chino sin fluidez en español que unido a su seriedad, respeto, encontrarse en minoría completamente fuera de su zona de confort, es incapaz de trasmitir el sentir chino en la discusión.

Todo esto que os cuento lleva tiempo, desafortunadamente no cuento con los minutos que me gustaría juntar en ello, así que bueno, esta cuenta de Patreon y vuestro feedback me va a servir como piedra de toque para saber dónde estoy y según vaya viendo la evolución… Iremos decidiendo.

Por supuesto Lejano Este sigue siendo gratuito, las aportaciones son en todo caso voluntarias, gracias por estar ahí… Unos minutos después de comunicarlo en redes ya tenía un buen número de patronos, así que… ¿Qué os puedo decir? Que me esforzaré todavía más para hacer de este programa un espacio lo más valioso posible.

Y hoy me voy a despedir con una historia relacionada con el contenido de este episodio, esa sinofrenia con la que caemos a veces en argumentos contradictorios en nuestras críticas hacia China. Y es la historia de la palabra contradicción en Chino, 矛盾  Mao significa lanza y dun escudo, dando pie a una curiosa palabra. La historia dice así:

Un comerciante vendía lanzas y escudos en el mercado.

Cuando alguien se acercaba a examinar las lanzas decía: “tengo las mejores lanzas de mundo. Ningún escudo es capaz de soportar su fuerza”.

Cuando alguien se aproximaba a probar alguno de sus escudos el comerciante clamaba: “tengo los mejores escudos del mundo, ninguna lanza es capaz de atravesarlos”.

Pero un día todo cambió. Alguien puso en duda los argumentos del comerciante, encontró una contradicción y le preguntó: “¿Y qué sucede si probamos una de tus lanzas que atraviesan cualquier escudo en uno de tus escudos a los que ninguna lanza puede atravesar?”

El comerciante quedó sin respuesta y desde entonces, lanza escudo es la palabra que define una contradicción.

Gracias y hasta pronto.

1https://www.foxnews.com/media/trump-biden-china-decouple-trade-deal

2https://www.ft.com/content/4834f063-4ed6-4252-9243-c9f38dfee1ca


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