En este episodio os quería hablar de lo mucho que se está torciendo todo desde el punto de vista del comercio, que es mi fuerte, no voy a entrar tanto en tema militar porque ahí patino más…

Y no querría ser catastrofista pero la tendencia, si no nos quedamos con la foto e intentamos ver la película, la evolución, no sé si nos está narrando el principio del fin de la globalización, pero como mínimo creo que ésta es una tesis sustentable, defendible.

Ojo, hay quien piensa que esto es bueno, hay a quien no le gusta para nada la globalización, o ESTA globalización. En economías grandes tipo China, la Unión Europea o EEUU se piensa que podrían focalizar en el comercio interno y ser autosuficientes, crecen los movimientos autárquicos, personas que argumentan que hay que fomentar el proteccionismo, como decía Cristina Kirchner en Argentina, «no importar ni un sólo clavo».

En cualquier caso, primero dejadme que defina en 1 minuto qué es la globalización, concretamente la globalización económica: para saber si queremos posicionarnos a favor o en contra y después ya vemos en qué punto estamos.

¿Qué es exactamente la globalización?

Básicamente, la globalización económica es la aplicación del concepto de división del trabajo a escala planetaria. Es decir… Si un día descubrimos que en una fábrica de zapatos, en lugar de todos estar atendiendo llamadas de los clientes y todos estar produciendo zapatos, si destinamos a los que mejor atienden las llamadas a ese trabajo y los que mejor fabrican los zapatos a ese otro trabajo, conseguimos un aumento de la productividad inicial. Y es más, esa especialización, esa concentración intensiva provocará cada vez más eficiencia y un aumento complementario de la productividad que se prolongará en el tiempo.

Pues bien, si esto nos funciona a nivel micro, la globalización vendría a ser la extrapolación de este sistema a nivel macro. Con lo que, siguiendo con el ejemplo, si encontramos a alguien en un país que puede producir más económicamente esos zapatos, llevemos la fábrica allí. Y si encontramos otro país donde pueden atender al teléfono de manera más eficiente, llevemos nuestro call center ahí.

Y no tenemos que preocuparnos de perder esos puestos de trabajo porque nosotros nos especializaremos en otras cosas que serán demandadas por el mundo y todos estaremos operando intensivamente en lo que somos mejores, obteniendo a su vez los mejores productos en relación calidad/precio producidos por quien mejor lo sabe hacer en cada caso.

Básicamente esta es la idea. Ya digo, podemos estar a favor o en contra. En todo proceso hay ganadores y perdedores, no entro en esto.

Dependencia mutua

Un punto que a mí me parece clave a favor, es la interdependencia que provoca esto entre todos los países.

Y esa es la teoría que sustenta que por mal que vaya todo hoy, con la OTAN y RUSIA pensándose si apostarlo todo o no, uno de los mayores argumentos para que a nadie le interese es que los europeos necesitan un montón de cosas que produce Rusia, esencialmente gas, los rusos necesiten un montón de cosas que produce el resto del mundo, etc.

Es decir, al final, pese a todo, nos interesa llevarnos bien. Otro tema es que ese interés no sea suficiente. Igual que el que se mete en una pelea en un bar a botellazos y sabe que si gana irá a la cárcel y si pierde al hospital. Es decir, que existan incentivos a no pelearse no evita las peleas, pero la evidencia empírica nos dice que las reduce.

Una de mis frases favoritas  —la repito mucho— la acuñó Frédéric Bastiat hace casi 200 años: “Donde entra el comercio no entran las balas”…

Hacia la autarquía

¿Qué está ocurriendo en los últimos años? Pues una deriva hacia un aislacionismo, principalmente por parte de EEUU, en otra época adalid del libre comercio.

En China también lo vemos y muchas voces aparecen en países que dependen muchísimo del resto, pero desde la política o desde el periodismo se desliza una idea que intuitivamente entra muy bien: «Qué bien nos iría si esto o lo otro lo empezáramos a producir nosotros en lugar de depender tanto de éste o ese país».

Me encontraréis a menudo en Twitter discutiendo con aquellos que abanderan esta deriva autárquica uniéndola con un odio hacia China, con el que matan 2 pájaros de un tiro.

Es un mensaje perfecto porque te ganas a los de derechas y a los de izquierdas. A la derecha porque así las empresas afines no tendrán que competir, podrán dedicarse a cazar en el gallinero, y a la izquierda porque piensan que así mantendrán su empleo.

Avances increíbles

Más allá de todas las problemáticas presentes, que las hay, el mundo se encuentra en un lugar inimaginable hace tan sólo 40 años. Nunca ha habido menos pobres que hoy, porcentualmente hablando, teniendo en cuenta que nunca ha habido más población que hoy.

Un dato sensacional, en el año 1800 había 1000 millones de personas sobre la tierra y más de 900 millones vivían en la pobreza extrema. Hoy tenemos 7 veces más habitantes —casi 8— y menos pobres que entonces. Teniendo en cuenta que donde más nos reproducimos es donde más pobreza hay…

Y esto lo ha logrado el comercio, el abaratamiento de la alimentación gracias a la producción intensiva donde era más eficiente, al desarrollo de ideas y comercialización casi instantánea por todo el globo. Tenemos el ejemplo de las vacunas o de las mascarillas pero podríamos decir lo mismo con ideas de potabilización de agua, logística para atender catástrofes naturales, escolarización con las posibilidades que ofrece hoy internet…

No digo que el mundo sea perfecto, soy muy negativo en muchos aspectos, hay mucho por hacer. De hecho con los recursos que tenemos se podía haber hecho mucho más, pero también nos podíamos haber quedado dónde estábamos o peor aún, podíamos haber profundizado en las ideas que nos empobrecían.

Internet, herramienta clave

Bien, y si todo esto es tan bonito, ¿Por qué dices que nos lo estamos cargando? Bueno, porque no todo el mundo mira este canal aprovecho para pediros que me ayudéis a compartirlo en redes, que os suscribáis y ahora para los que no estáis en Patreon ya tenéis la opción de haceros miembros del canal en Youtube.

Bueno,  ¿Qué elementos colocaríamos sobre la mesa para hablar del posible fin de la globalización? En China, que es lo que más domino, tenemos un buen ejemplo con la limitación que se produjo de todo tipo de redes sociales occidentales. Esto ha ido produciendo una separación en dos mundos de uno de los elementos más globalizadores de nuestra era, internet.

Siempre digo que los tailandeses han crecido escuchando a Beyonce o viendo Big Bang Theory. En China no tanto y eso tiene consecuencias, no sólo idiomáticas, en todos los aspectos culturales que podamos imaginar.

Desde el otro lado, se ha usado esa brecha informativa para contar todo tipo de barbaridades sobre China, todavía hoy, aprovechando nuestra pereza a la hora de buscar información fidedigna. Lo cual ha sido usado como excusa por China para reafirmarse en su posición. Cuanto más me criticas más me cierro, cuanto más te cierres más te critico. Ambos felices pero… Ahí tenemos un mundo menos globalizado.

La era Trump

Pero más allá de la amenaza que supone China para el status quo en el que occidente decidió que el ser humano debía vivir durante el resto de sus días, parecía que el mundo seguía globalizándose.

A partir de ahí llega Trump, que aunque ya parece que lo hemos relegado a los libros de historia, ha estado aquí marcando el camino hasta ayer por la tarde… Y el camino que marcó fue claro: Rompió el TTP, amenazó con romper el NAFTA, y empezó la famosa guerra tarifaria con China. Es decir, desglobalicémosnos en todo lo que podamos, y en la medida de lo posible, tu te fabricas lo tuyo y yo lo mío. Alguien de Apple le explicó que los norteamericanos son ya completamente incapaces de producir un Iphone pero eso qué más da.

Éste momento es para mí el gran punto de inflexión que cambia el curso de los acontecimientos. A partir de ahí nada vuelve a ser como antes: los países que le deben algo a EEUU, siguen la estela y el objetivo deja de ser obtener los mejores productos posibles sino equilibrar las balanzas fiscales… Principalmente con China. Con el resto apenas se miran. Es decir, se usa el proteccionismo con fines políticos. Porque vamos a empezar a trabajar con productos subóptimos, pero es una directiva top-down y toca obedecer.

Y como no sabemos cómo obedecer, a partir de ahí todo tipo de movimientos torpes: El secuestro de la heredera de Huawei fue una de las pifias más apoteósicas de la era Trump, por la que nunca se le pasó factura… Ahí vimos la peor versión de Canadá y de todo aquel que es usado por EEUU como pieza en su particular partida de ajedrez.

Y la respuesta de China, espantosa, secuestrando a su vez a dos tipos que pasaban por ahí y los obligaron a confesar como espías. No me imagino lo terrible que sería pasar esa experiencia simplemente porque mi gobierno haya metido la pata cabreando a China para pagar algún tipo de favor a EEUU. En un mundo globalizado repleto de personas de todos los países en todos los países, las personas han pasado a ser rehenes potenciales. Ojo que esto es muy grave.

El caso Huawei y sus consecuencias

Pero el caso Huawei no acaba ahí… Bloquear a esta empresa ha provocado que el 5G mundial se divida en dos bloques, lo cual es el primer paso para dos redes de redes completamente separadas, esperemos que no, pero los boicots —órdenes directas contra Huawei— nos enseñaron una cosa muy curiosa, otro de esos mitos que trato de romper en este canal: eso de que las empresas chinas son poco menos que juguetes en manos del gobierno chino pero las empresas americanas son entes independientes del neoliberalismo cuyo poder excede al del gobierno americano.

La retórica es fantástica, se non è vero, è ben trovato, pero nada más lejos de la realidad. Cuando el gobierno americano ordena que nadie comercie con Huawei, nadie comercia con Huawei… Es más, es que decide incluso fuera de las fronteras norteamericanas. De hecho, las sanciones a Huawei son por comerciar con Irán.

Esto es como una muñeca rusa, una Matrioska de caprichos norteamericanos. Nadie puede comerciar con Irán. Cuando lo hace Huawei, vale, nadie puede comerciar con Huawei. Si alguien piensa que las empresas americanas tienen libertad para hacer una milésima más de lo que te permite hacer el gobierno americano… Lo siento pero está muy equivocado.

¿Y qué supone, qué supuso, la sanción a Huawei y no dejarle usar software americano? Desarrollar todo un software propio para sus dispositivos móviles. Una industria subdesarrollada china, la potencias desglobalizándote.

De repente, China responde restringiendo el mercado de tierras raras, los americanos ven que esto es un partido de ida y vuelta… Y siguen amenazando a TikTok, que no sé si se llegó a prohibir finalmente pero estuvo en el alambre. Hace poco leía que Wechat y Aliexpress a sus listas negras. Es un no parar. El propio TikTok funciona completamente independiente de la versión China, son dos marcas completamente distintas para contentar a unos y otros en sus recelos sobre el almacenamiento de la información.

Y llegó la guerra

En otro orden de cosas, EEUU lleva tiempo limpiando sus mercados bursátiles de empresas chinas. Si os interesa un episodio sobre este tema me lo decís porque lo que está provocando esta nueva brecha es que China profesionalice sus mercado bursátil, es decir más desglobalización.

Qué bonito era ver crecer a las empresas chinas con capital americano… ver a los chinos acumulando dólares, siendo el mayor tenedor de deuda americana… Pero de un tiempo a esta parte, vemos a Rusia y China acumulando oro y eso predice malos augurios. En fin, me perdería explicando ejemplos de cómo nos hemos ido cargando la globalización y particionando el mundo. Y ahí, no se salva nadie, ni EEUU ni China, ni nadie. Todos han puesto su granito de arena.

Y la guerra de Ucrania en este sentido puede estar siendo el detonante definitivo de la globalización, pero ojo, no están inventando nada, es sólo la aplicación práctica, en tiempos de guerra de todo lo anterior.

Los alemanes que dicen «ya no queremos gas ruso», los rusos que responden, «no eres tú la que me deja soy yo el que se va. Espera que construyo una tubería y se lo mando a los chinos».

Los Urales nunca dividieron tanto Euroasia como ahora. Lo de enseñarnos que Europa y Asia eran dos continentes separados no tenía ninguna justificación teórica. ¿Separados por dónde? Pues bueno, lo que la naturaleza no te ofrece, ya nos lo clarifican Putin y la OTAN de aquí en adelante.

Tiempo de vetos

Bien, ahora también los echamos de Swift, algo que funcionaba a nivel mundial. Siempre digo que cuando aterrizo en cualquier aeropuerto del mundo, y me encuentro a todos los pasajeros haciendo cola con el mismo tipo de pasaporte en la mano, el mismo formato, medidas… No sé, algo me hace creer todavía en el ser humano.

Luego llegas al hotel con el móvil descargado y ves las clavijas del enchufe y se te pasa, ¿no? Pero bueno, el Swift, un sistema que funcionaba y funcionaba bien y tenías a los chinos creando uno suyo propio para nada… Bueno, pues al final acabaremos dividiendo el planeta en dos grupos de bancos y para cruzar de uno a otro tendremos que pasar el dinero en sacos como hacíamos en la frontera con Macao para apostar en los casinos. Alguno dirá, «crypto»… En fin, vaya boceto de mundo le estamos dejando a nuestros hijos.

Ayer vetábamos a los medios de comunicación rusos… Algo que cuando lo hizo China clamábamos al cielo, ahora se puede porque no es lo mismo. Nunca es lo mismo.

Recordad: “China no hace sino lo que a tu político le encantaría hacer y eventualmente hará”, la democracia sólo retrasa el futuro pero no lo evita. Y en tiempos de crisis, lo hemos visto con el Covid y ahora con la guerra, los gobiernos demócratas consiguen aprobación popular para hacer lo que quieran. ¿No es éste entonces un incentivo perverso a generar crisis? Ahí lo dejo.

Hoy leía que en una universidad italiana se ha prohibido leer a Dostoievski por ser ruso. Un tipo que fue deportado a Siberia y sufrió lo peor de la represión rusa, que fue condenado a muerte y salvado ya con los ojos vendados en frente de su pelotón de fusilamiento. Espero que sea un fake, pero lo peor es que me lo creo.

Y me lo creo porque estamos baneando felices a los deportistas rusos… La mayoría de los cuales se han posicionado en contra de la guerra. Unido al intento de boicot de los juegos de invierno chinos… Ya veis que esto viene de antes de lo de Putin, ¿Qué vamos a crear dos redes de competiciones deportivas?

Tendencia negativa

Y me pregunto, si mañana España invade Gibraltar, ¿me voy a encontrar yo bloqueado en algún aeropuerto? ¿Mi empresa sería boicoteada? ¿Podría ser yo usado como rehén? Bueno, pues que nos hagamos este tipo de preguntas, es lo que me hace pensar que el mundo se está viviendo su peor momento en mucho tiempo.

Ahora estamos además inmovilizando las reservas de Rusia depositadas en otros países. ¿Cuál será la reacción natural de China en el futuro? no tener reservas fuera de Rusia. ¿Y qué pensáis que hará China? Pues lo mismo. Eso es bueno o malo… Pues evidentemente malo.

La idea de la globalización era que podíamos llevarnos mal,  pero nunca íbamos a quedarnos con el dinero del otro, nunca íbamos a bloquear sus empresas, sus recursos, sus activos, sus personas… Se están rompiendo lazos difícilmente recuperables.

Y con esto no quiero decir que la comunidad internacional no deba hacer todo lo que esté en su mano para detener a Rusia, ahí no entro… No me he informado lo suficiente sobre la guerra de Ucrania, yo sólo entiendo de procesos decisorios a nivel económico. Y lo que me dice mi experiencia, la preferencia revelada de los actores, es que si te debo dinero y retienes a mis empleados hasta que te pague, la próxima vez que te deba dinero, no enviaré a mis empleados a tus instalaciones. Parece simple, ¿verdad? Principio de acción y reacción: El que se quema con leche ve una vaca y llora.

No estoy de acuerdo con ninguna guerra pero honestamente, si los rusos son tan malos ataquémosles, si no lo son, no nos carguemos todo el sistema global de interdependencia porque el daño a nivel de pobreza y miseria será mucho mayor.

¿Os imagináis a Rusia, China y EEUU cooperando a partir de ahora en la estación espacial internacional?

China no es Rusia

En fin, más que lo que haga Rusia, me preocupan los nuevos planes de China a partir de ahora. Estarán tirando a la basura lo que iba a ser el próximo plan quinquenal y rehaciéndolo de nuevo. Por eso siempre digo que aunque los chinos les gusta planear a largo plazo y pueden esperar… Y hacer planes para 2050 y esas cosas… Hoy en día la realidad cambia tan rápido, que hacer planes a 5 años vista ya me parece ciencia ficción.

Lo que me da miedo es que con Rusia pueden hacer todas estas cositas de bloquearle barcos y aviones de pasajeros pero China ya es demasiado grande como para prescindir de ellos.

¿Os acordáis cuando decíamos que había bancos too big too fail, demasiado grandes como para dejarlos caer? Pues bien, Rusia, es un país completamente irrelevante a nivel económico, a veces lo olvidamos pero es un país del tamaño poblacional de 3 Españas, pero con un PIB similar al de España.

Si nosotros pintamos poco a nivel mundial, imaginad un país que genera la misma economía con el triple de personas. Rusia tiene unas aspiraciones geopolíticas, un arsenal militar y una economía super-concentrada que la hace tener un peso internacional muy superior al que le correspondería por su economía, pero China no.

China es la segunda potencia del mundo, ajustada por paridad de poder adquisitivo es la primera. Es el mayor socio comercial del resto del planeta… Rusia es duodécima y como dure mucho el conflicto acabará la guerra como mínimo decimocuarta, más allá del sufrimiento que pueda producir en Europa la falta de algunos suministros, que eso a EEUU le trae sin cuidado.

Lo explicaba el otro día en una entrevista en FurorTV, Rusia, de ser una provincia China sería la tercera o cuarta en términos de PIB. Ojo, porque la tenemos un poquito sobrevalorada. Es un país muy pobre, con una economía concentrada en dos productos que exporta principalmente a sus vecinos, y gasta por encima de sus posibilidades en armamento. Y ya.

China juega en otra liga. Una en la que no juega nadie más.

¿Es el fin de la globalización?

En fin, hay fechas que lo cambian todo… Y podemos estar viviendo un punto de inflexión que se recuerde en el futuro como el fin de la globalización,

En mundo, la OTAN, ha gastado una única bala que gastada ya no se podrá volver a usar y peor todavía, generará una desconfianza a futuro difícilmente recuperable. Como mucha gente defiende, nos vendieron la globalización para una cosa y la están usando para otra.

Si es o no el principio del fin de la globalización, no lo sé, algo se está moviendo, se lo dejo a los historiadores de dentro de 100 años, que analizarán seguro con interés todas las decisiones que se tomaron, y como siempre, cómo se contó esto, cómo se escribió oficialmente en los libros de historia y qué pasó realmente.

Y con la cantidad de documentación que encontrarán, seguro que se divertirán mucho… Si es que hay planeta para entonces.

Os dejo con un proverbio chino, del mismísimo Confucio, aplicable a los rusos, a los chinos y que cada uno haga autocrítica porque quizá nos aplique también a nosotros:

«Un pueblo cansado termina buscando un mesías, no un gobernante”

Gracias y hasta pronto.

 

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